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Higini Cierco, accionista mayoritario de BPA en una imagen de archivo / CG

Los comisarios Villarejo y Martín, a hachazo limpio

La denuncia que acaba de presentar Higini Cierco contra el CNP por extorsión destapa la guerra a muerte entre los dos mandos policiales con los casos BPA y Pujol como excusa

7 min

"Existe una confrontación entre el comisario Villarejo y el comisario Martín Blas". Ese es uno de los argumentos que desgrana el expropietario de BPA, Higini Cierco, en la querella que presentó ante la justicia andorrana el pasado 18 de octubre. En esa denuncia, Cierco acusó al comisario exjefe de la unidad de asuntos internos Marcelino Martín Blas y al agregado policial en la embajada española en Andorra, Celestino Barroso, de extorsión.

Según el banquero, los policías le presionaron para que les informase sobre las supuestas cuentas opacas de la familia Pujol en BPA a cambio de no actuar contra la entidad bancaria que en aquel entonces (2014) estaba en el punto de mira de la justicia bajo la sospecha de amparar diversos casos de blanqueo internacional de capitales.

Un anónimo

Cierco explicó que, entre los días 7 y 10 de junio de ese año, un empleado suyo de Grupo Cierco, Antonio García Fernández, recibió en el buzón de su casa "un sobre blanco, sin inscripción ni indicación, con un gran número de hojas, algunas grapadas".

Entre esa documentación, sin membrete oficial alguno y sin firma de autoría, aparecen las fotocopias de los informes correspondientes de los contactos que el día 6 de junio de 2014 el ex-CEO de BPA, Joan Pau Miquel (que se encuentra en prisión preventiva desde hace casi dos años por el caso BPA), y el comisario Martín Blas mantuvieron en el hotel Villamagna de Madrid.

¿Documentos policiales?

En ese paquete anónimo destacan otros documentos como la fotocopia de una supuesta nota informativa de la policía bajo el titulo "DINERO OFFSHORE FAMILIA PUJOL (fiabilidad muy alta) fecha 1.7.14". Ese documento expone que "los responsables del BPA, forzados por la amenaza de perder la licencia bancaria para operar en Madrid (Banco Madrid) habrían accedido a colaborar aportando información en este sentido".

Entre la documentación aparece otro supuesto informe policial reservado bajo el titulo "NI-Sumario PUJOL- 4.7.14". Ese documento habla de "las maniobras de distracción sobre la obtención de datos sobre los Pujol". Ese informe explicita que "se estarían realizando maniobras en modo alguno compatibles con la función policial que la Constitución española tiene asignada al CNP. El comisario Martín Blas estaría realizando esas maniobras con total desprecio a la legalidad de un país amigo como Andorra".

Villarejo y Andorra

Según la denuncia presentada por Higini Cierco, el autor de esas notas informativas, duramente críticas con el comisario Martín Blas, es el comisario José Manuel Villarejo. En la querella, Cierco reconoce que se entrevistó con Villarejo para habar de ello gracias a la intermediación del abogado Javier Iglesias Redondo.

Villarejo, ex amigo y compañero de Martín Blas, con quien, según sus propias palabras, participó en la llamada "operación Cataluña", reconoce ser el autor de esas notas informativas que, sin firma ni sello, llegaron a manos de Higini Cierco. No solo eso, Villarejo le dice al ex dueño del BPA que está a disposición de la autoridad judicial andorrana.

A río revuelto...

Con este panorama descrito nítidamente en la querella criminal de Higini Cierco, el clan Pujol se frota las manos porque este río revuelto de aguas sucias les beneficia en tanto que desvirtúa el decoro y, probablemente, la legalidad procedimental de una parte de la investigación del caso Pujol.

Los contactos de la excúpula del BPA con Villarejo son palmarios, como también lo es la imputación de ese comisario en el llamado caso del pequeño Nicolás por obra y gracia de Martín Blas.

Preguntas que escuecen

En medio de este estado de cosas se imponen una serie de interrogantes:

¿Quién envió al empleo de Higini Cierco ese sobre con la citada documentación? ¿El propio Villarejo?

¿A quién beneficia o perjudica este choque de trenes entre los dos mandos policiales?

Si, como dicen, Villarejo nunca da una puntada sin hilo, ¿este comisario se ha aliado con la banca andorrana para salvar el cuello? ¿A quiénes arrastrará con él si no lo consigue?

¿Martín Blas dio un golpe de efecto y quiso hacer una demostración de fuerza en ese pulso con su examigo Villarejo, si fue él quien, como dicen, filtró las conversaciones del ministro Fernández Díaz y del ex director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso?

En caso de muerte o desaparición...

Higini Cierco ha presentado como documentos adjuntos en la querella contra los dos policías un acta notarial en la que expone literalmente que en caso de muerte o desaparición quiere que el periodista Albert Castillón sea el destinatario de cuatro memorias USB con documentación relativa a el presunto chantaje policial del que ha sido objeto.

La querella ha asido presentada y admitida y, al cierre de esta información, se sabe que Joan Pau Miquel también ha formulado una denuncia contra Martín Blas y contra Barroso por los mismos hechos.