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Antoni Fernández Teixidó, presidente de Lliures, en un acto del partido / CG

Lliures reclama refundar el catalanismo con los “derrotados” del PDeCAT

El partido que impulsó y lidera Fernández Teixidó considera que ya todos “conocen los verdaderos objetivos de Puigdemont”

25.07.2018 00:00 h.
6 min

El catalanismo debe ser la respuesta, lejos del independentismo irredento que ha propiciado el expresidente Carles Puigdemont. Esa es la tesis principal de Lliures, el partido que impulsó y lidera Antoni Fernández Teixidó y que cree que ha llegado el momento de “refundar el catalanismo” con todos aquellos que se sientan alejados de los maximalismos de Puigdemont.

Por ello, Lliures pide “a los derrotados de la asamblea del PDeCAT que, ahora, ya conocedores de los verdaderos objetivos del expresidente Puigdemont, tengan el coraje necesario para, pensando de nuevo en clave de país, oponerse a la deriva revolucionaria de Puigdemont y ayudar en la tarea patriota de refundar el catalanismo, de trabajar en la Cataluña de un solo pueblo”.

Catalanismo denostado

La idea de Lliures la comparten otros grupos e iniciativas políticas, que, a lo largo de los últimos meses, han ido confluyendo para preparar alguna propuesta electoral. Eso todavía queda lejos, pero la convicción, tanto del partido que lidera Fernández Teixidó, como del PSC y de Units per Avançar, es que la salida al bloqueo institucional pasa por el catalanismo, que ha sido denostado e incluso culpabilizado por haber acompañado al nacionalismo en su deriva hacia el independentismo.

Esa colaboración podría concretarse en los próximos meses, con la intención de preparar listas electorales de cara a las elecciones municipales. El objetivo, al margen de situar a candidatos catalanistas en el máximo número de municipios, es que sirva de acicate para buscar una fórmula fructífera en las elecciones autonómicas, y lograr el objetivo número uno: que los partidos independentistas pierdan la mayoría absoluta. Sólo a partir de ese instante, se considera que se podrá iniciar una nueva etapa, con acuerdos y pactos, que, forzosamente, deberán tener un carácter transversal.

Conversaciones cruzadas

Las conversaciones han sido numerosas, con entrevistas cruzadas entre Fernández Teixidó y Miquel Iceta, entre éste y Ramon Espalader, secretario general de Units per Avançar y diputado en el grupo socialista en el Parlament; y entre Espadaler y el líder de Lliures. Pero lo que está sobre la mesa es cómo se puede impulsar una refundación del catalanismo, con todos esos mimbres y otros que puedan llegar, especialmente ahora procedentes del PDeCAT, es decir, de la antigua Convergència.

Lliures ha elaborado una carta abierta para reclamar esa “refundación y unificación del catalanismo político”. En ella se constata “el suicidio político definitivo del PDeCAT como fuerza representativa del catalanismo y su deriva hacia la radicalidad y la unilateralidad”.

Contra el victimismo

De ello, el partido responsabiliza a Puigdemont “y a su equipo de fieles que anteponen sus circunstancias y aspiraciones políticas personales a las del país”. En paralelo, se expone la “preocupación” por la puesta en marcha de la Crida Nacional per la República, que ha impulsado Puigdemont, que se considera “una apuesta populista de superar los partidos políticos y, en particular, de disolver el PDeCAT y por lo que representa de recuperación de la desobediencia a las leyes, la ampliación del victimismo y de vuelta a la unilateralidad perniciosa y sin salidas”.

La iniciativa de Lliures busca una reflexión de todos esos sectores “catalanistas” que han apoyado en el pasado a CiU, al PSC, pero también a un PP que se consideraba catalanista, en los tiempos de Josep Piqué y Francesc Vendrell . La idea no es monopolizar ese espacio a través de Lliures, sino “la contribución como una pieza importante a esos comunes objetivos”. Lo que pide el partido que impulsa Teixidó es “la implicación sin complejos y generosa de todos los ciudadanos catalanistas, imprescindible para hacer realidad los deseos de paz y respeto sociales, y de recuperación de un estado de derecho pleno y de las perspectivas de progreso continuado”.

¿Canto al pasado?

Para muchos, sin embargo, lo que se pretende, sea desde Lliures o desde el PSC, es un canto al pasado, algo que ya no será posible recuperar, porque la sociedad catalana se ha partido en dos, y ni el independentismo ni una especie de patriotismo constitucional que desea representar Ciudadanos, quiere saber nada de una fórmula que fue válida en los ochentas y noventas, pero que se ha visto superada. Diversos intelectuales han abundado en ello, desde posiciones más conservadoras, como Valentí Puig, a otras más progresistas, como Juan Claudio de Ramón.

En cualquier caso, Lliures entiende que es ahora cuando debe fructificar su proyecto, de forma individual o colectiva, junto a otras fuerzas políticas y asociativas. Una vez el PDeCAT se ha visto superado por el independentismo de Puigdemont, se puede articular un espacio catalanista apoyado por diversas fuerzas políticas.

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