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Fax enviado por Jordi Cinca (en la imagen de la derecha) al joyero Rafael Priego en 1999 reclamándole un pago de 416.509 pesetas.

Las amistades peligrosas del ministro andorrano Jordi Cinca

El responsable económico del gobierno del Principado exigió a un comerciante andaluz encarcelado por contrabando de oro el pago de una deuda de 500.000 pesetas

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Extrañas, muy extrañas la relaciones personales, comerciales, bancarias y políticas del actual ministro de Economía de Andorra, Jordi Cinca. Hace unos meses se conoció su participación activa y mayoritaria en una empresa radicada en paraísos fiscales y urdida por el controvertido despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, origen del escándalo de los llamado papeles de Panamá.

Al mismo tiempo se supo que Cinca había mantenido estrechos vínculos con el llamado negocio de los diamantes de sangre, unos contactos que llevaron, incluso, a establecer relaciones con determinados magnates liberianos y de Sierra Leona, acusados de horrorosos crímenes de sangre.

Negocios con supuestos traficantes

Este medio ha sabido que, además, en el pasado profesional de Cinca aparecen contactos extraños, llamativos y a la vez sospechosos con otros personajes que también, de una u otra forma, están relacionados con el lado más oscuro del crimen.

Es el caso de Rafael Priego Cantillo, joyero cordobés que en 1985 fue detenido por la unidad de delitos económicos de la policía y encarcelado por el juez bajo la acusación de ser miembro de una estructura de tráfico de oro. La noticia entonces sacudió al país, ya que se entroncaba con una macrooperación dirigida por la sección primera de la Audiencia Nacional sobre una red de contrabandistas de oro que habrían llegado a mover más de 6.500 millones de las antiguas pesetas (casi 40 millones de euros) colocando los lingotes de oro en el mercado negro a través de Melilla.

Fax delator

Crónica Global dispone de un documento datado en 1999 y firmado por Jordi Cinca, máximo responsable entonces de la empresa andorrana Orfund, SA, que es un fax con copia a Jesús Priego --hermano del destinatario-- en el que se reclama el pago de una deuda de 416.509 pesetas.

"He llamado en distintas ocasiones pero no me ha sido posible hablar con vosotros. 
Hace ya unos días os mande un fax relacionado con la posibilidad de suministrar metal bruto. Imagino que no sería de vuestro interés. En cualquier caso si queréis comentarlo llamadme.

Al margen de este tema, me permito recordaros que tenemos pendiente desde hace un año la liquidación de 416.509 pesetas de la última operación que hicimos. De haber hecho posteriormente más operaciones habríamos podido liquidar la cuenta pendiente. Desgraciadamente no ha sido el caso y no parece que vaya a serlo a corto plazo. Así creo que seria mejor dejar este tema cerrado y por ello os agradecería que cursarais el correspondiente pago".

Pago fuera de control

En el mismo fax, Cinca propone, conocedor de la mecánica interna y externa de control de las transferencias bancarias en el Principado (después fue directivo del banco Crèdit Andorrà), este sistema de pago porque no deja rastro:

"Al no tratarse de una cantidad superior a 500.000 pesetas no hay ningún problema para hacer una transferencia bancaria. De hacerlo así nuestros datos bancarios son los siguientes:

Titular: ORFUND S.A Banco: CREDIT ANDORRA. Agencia: LA MASSANA Cuenta: AD88XX".

Plan B

Cinca trata de tranquilizar a su interlocutor sobre la opacidad de la transferencia, pero ante la posibilidad de que el joyero no lo viera claro, le facilita otra alternativa.

"En el supuesto que no quisierais hacerlo vía transferencia bancaria, podéis hacer un giro postal urgente a la oficina de correos de Andorra la Vella (Principado de Andorra). En este caso a nombre de Jordi Cinca Mateos, especificando que lo pasaríamos a buscar personalmente por la misma oficina de Correos. Sería necesario, por lo tanto, que me notificarais el día del giro y el número de resguardo", asegura en su comunicación.

No ha trascendido el motivo concreto de la deuda contraída pero todo hace indicar que se trata de un débito derivado de las constantes contactos comerciales entre Orfund y los negocios de los Priego Contillo.