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Dos noticias de Sputnik ante las banderas rusa y europea / CG

La UE se blinda contra las injerencias rusas

Parlamento y Comisión aúnan esfuerzos para luchar contra la desinformación de cara a los comicios

07.04.2019 00:00 h. Actualizado: 06.04.2019 21:01 h.
9 min

La guerra de la era de la desinformación llega a Bruselas. Ante la proximidad de las elecciones, la Unión Europea ha puesto en marcha su maquinaria para hacer frente, entre otras, a las injerencias rusas. De hecho, según apuntan fuentes comunitarias, estas campañas no solo provienen del Kremlin, sino de Ucrania, Hungría, Italia y sus satélites.

¿Cómo se preparan las instituciones para los comicios que tendrán lugar entre el 23 y el 26 de mayo? Ya en 2011, el Consejo Europeo detecta la magnitud de las campañas de desinformación que se producen desde Rusia. Pero no es hasta años después cuando se crea una unidad con tres tareas principales: sensibilizar y contestar a estas publicaciones; intensificar la comunicación, y garantizar la pluralidad de los medios.

Desinformación a través del humor

¿Qué estrategias utiliza el Kremlin? “La desinformación llega a través de contenido de humor”, explica una de las integrantes de esta unidad que trabaja para desmontar los mitos que propagan otros países sobre la UE. ¿Quién lanza estos ataques? “Cargos militares, ahora usan teléfonos y cámaras para tratar de instaurar su mensaje, son sus nuevas armas”, indica la misma fuente.

El objetivo es debilitar el proyecto común europeo. ¿Cómo? “Propagando confusión y cinismo, eso desconcierta a los ciudadanos”.  De hecho, la unidad que lucha contra la desinformación ha elaborado una clasificación de las narrativas más populares de las que se vale Rusia: desde el “pueblo versus la élite”, que pasa por establecer una simple confrontación: el ciudadano de a pie por un lado, y por otro los que supuestamente no se preocupan por sus necesidades, o bien banqueros, corporaciones, la oligarquía, o los burócratas de Bruselas. Una estrategia característica de los populismos, que es especialmente poderosa durante los ciclos electorales, ya que ofrece a los votantes soluciones fáciles ante problemas complejos, y que medios rusos explotaron en vísperas del referéndum del Brexit en 2016.

Ridiculizar la acusación

Otra de las tácticas más peligrosas a la hora de expandir información falsa o parcialmente cierta es la hahaganda que consiste en ridiculizar el argumento de la acusación. ¿Algún ejemplo? Cuando en 2018, en pleno debate sobre la injerencia rusa en las elecciones norteamericanas, Microsoft aseguró haber frustrado una operación de Moscú para robar información sobre los líderes conservadores críticos con Donald Trump, la estrategia para diluir la acusación fue reírse de ésta. “Desactivan la afirmación argumentando que siempre se les señala como culpables de todo, y siempre en tono de humor”, explica esta fuente comunitaria.

Muchos ciudadanos se informan a través de internet, y las redes sociales se han convertido en herramientas para difundir de manera efectiva la desinformación. Luchar contra su propagación es una tarea compleja que no acaba nunca: "La campaña de desinformación del Kremlin está siempre en marcha, durante el periodo electoral solo se intensificará", señalan fuentes de la Comisión, que dejan claro que en Europa existe una inquietud creciente ante el potencial desestabilizador ruso.

Pérdida de soberanía

Otra de las estrategias para atacar a la Unión Europea se basa en la narrativa de la pérdida de soberanía que representa. En los países del Este se utilizan argumentos tales como “alguien controla a tu país desde fuera”; o incluso se divulga la idea de que Washington es realmente quien dirige las instituciones comunitarias. Ligada a ésta, se encuentra el falso argumento de la "identidad nacional amenazada", que postula que existe un peligro existencial que proviene de diversas fuentes, desde el islam a la comunidad LGTBI. Si además se apela a la nostalgia de un pasado nacional mítico, se convierte en una de las estrategias de desinformación más dañinas.

El “colapso inminente” también es un tema recurrente de este tipo de fake news, que propagan medios como Sputnik o Russia Today, explican interlocutores del ejecutivo comunitario. De hecho, el primero ya está disponible en más de 33 idiomas. Vender que la UE se está desintegrando, que la economía de EEUU está al borde del colpaso, o que el movimiento de los chalecos amarillos en Francia destruye el sistema bancario es la estrategia para manipular a aquellos que temen la agitación política y social en sus países, por lo que son más vulnerables ante esta narrativa. ¿Cuándo funciona mejor? En épocas de dificultades financieras, o durante la crisis migratoria en 2015.

Injerencia del Kremlin en Cataluña

Fuentes de la Comisión indican que España mantuvo una posición tolerante con Rusia durante las reuniones del Consejo Europeo durante años, pero esta situación cambió tras quedar demostrada la injerencia del Kremlin en Cataluña, ya que los dos medios citados anteriormente multiplicaron la publicación de contenido relacionado con el movimiento independentista los días previos y posteriores al referéndum. Uno de los datos curiosos es la actividad de Sputnik en Twitter durante el 1-O, que fue un 2.000% superior a lo habitual, según datos de las propias instituciones.

¿A Rusia le preocupa el procés? En absoluto, pero todo conflicto que ayude a debilitar el proyecto comunitario es útil. Ya saben aquello de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, y en la guerra de la desinformación no iba a ser de otra manera. Al difundir y amplificar titulares que recogen la supuesta o cercana descomposición del Estado europeo se dirigen a dos audiencias: los propios ciudadanos rusos, para combatir su hartazgo respecto a la política interna, y a la vez, a grupos radicales de los países donde se emiten, ya sean de izquierda o de derecha.

Combatir las ‘fake news’

Ante las campañas de desinformación que no solo promueve el Kremlin, sino también los Estados miembros, las instituciones comunitarias han hecho un frente común para poner coto a una campaña de deslegitimación que se intensificará durante el periodo electoral. ¿Cómo? “Es imposible eliminar una historia de la mente de alguien, para combatirla es necesario sustituir un relato por otro”, explica un interlocutor del Parlamento Europeo. ¿De qué tratan? “En su mayoría, acusan a la UE de establecer prohibiciones, y en los últimos tiempos, muchas provienen de los tabloides británicos”, explica la misma fuente.

El reto que tienen por delante es enorme, comunicar Europa para que los ciudadanos tomen una decisión de cara a los próximos comicios de manera libre y sin ser víctimas de manipulaciones. Para movilizar a los votantes han hecho un "esfuerzo por emplear un lenguaje menos burocrático, con un estilo más agresivo, más rápido y con emoción. Algo que no se nos da especialmente bien", señala otro interlocutor del ejecutivo comunitario, quien reconoce que, pese al contenido de su discurso, líderes como el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, "sí sabe hacerlo. En cambio, nosotros perdemos a la gente con un lenguaje muy factual", lamenta.