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La líder de Barcelona en Comú, Ada Colau, en el encierro de trabajadores subcontratados de Movistar

La política de gestos de Colau

En solo cinco días, la hemos visto en metro, como voluntaria de un recuento de indigentes, atender a la prensa a pie de calle o visitar a manifestantes en pleno encierro.

Redacción
2 min

La vencedora en las elecciones municipales del pasado domingo, Ada Colau, está demostrando una especial atención a la política de gestos en su primera semana tras los comicios. En solo cinco días, la hemos visto dar una rueda de prensa a pie de calle, recontar indigentes, viajar en metro y, ahora, acudir a un encierro de trabajadores de Movistar.

Ya antes de ser proclamada -previsiblemente- como alcaldesa, la líder de Barcelona en Comú parece estar cuidando con especial cuidado las partes más simbólicas de sus actuaciones, de cara a sus votantes y simpatizantes. Colau ha acudido este viernes al encierro que mantienen en el Mobile World Center de Barcelona trabajadores subcontratados de Movistar, en su largo conflicto con la empresa -que ya fue protagonista de los últimos días de campaña-, y se ha ofrecido para "mediar" una vez ostente el bastón de mando municipal.

Pero este no ha sido el primer gesto simbólico -sea espontáneo o sea perfectamente estudiado- de Colau en estos días. El miércoles, al acudir al edificio del Ayuntamiento junto las números 3 y 5 de su lista, las ecosocialistas Laia Ortiz y Janet Sanz, dio una improvisada rueda de prensa a pie de calle, en la plaza de Sant Jaume, frente al Consistorio.

Al día siguiente, Colau participó como voluntaria en el recuento de indigentes sin techo que llevó a cabo Arrels Fundació. Sin publicitarlo en exceso, pero tampoco sin esconderlo -lo anunció, a posteriori, desde su cuenta de Twitter.

También esta semana, Colau ha sido vista -y fotografiada- viajando en metro. Justo después de que hiciera lo propio la posible nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, con quien Colau tiene muchos puntos en común -las dos listas estaban participadas por Podemos-, cuya fotografía en el suburbano impactó sobremanera en la capital de España.