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Carles Puigdemont (i), presidente de la Generalitat, y Benet Salellas (d), diputado de la CUP.

La CUP ‘atornilla’ a Puigdemont

Los antisistema exigen al Gobierno catalán que fije una “fecha” y un “instrumento” para ejercer el derecho a la autodeterminación para apoyarle en la moción de confianza

Redacción
3 min

La puesta en marcha del proceso constituyente catalán mediante la polémica votación en el Parlament esta semana, pendiente de la anulación del Tribunal Constitucional, no es suficiente para la CUP. El diputado de la formación antisistema Benet Salellas ha manifestado este sábado en una entrevista a Europa Press que su formación exigirá al Gobierno de Carles Puigdemont que fije una “fecha” y un “instrumento” para ejercer el derecho a la autodeterminación.

Este será uno de los requisitos de la formación para avalar la cuestión de confianza a la que el presidente de la Generalitat se someterá el próximo 28 de septiembre.

Votación al inicio de 2017

Salellas defiende que la legislatura actual es excepcional y que se debe ir a una segunda parte en la que implemente un instrumente para “resolver definitivamente el ejercicio del derecho a la autodeterminación”. Marca que la votación debería celebrarse durante el “primer semestre de 2017” mediante un “referéndum”, la fórmula que más se aceptaría, según el cuparie, internacionalmente.

Indica que se trata de una cuestión de país, por lo que debería abordarse con el máximo número de partidos y junto a las entidades independentistas que se han empoderado a lo largo del procés. Es decir, la ANC y Òmnium Cultural.

Dos referéndums

Considera que, una vez se ponga en marcha esta iniciativa, el “resto irá todo rodado, porqué además despejará el fantasma del procesismo de una vez por todas”. No vale celebrar una votación para validar una futura constitución catalana. “Primero tenemos que decidir si queremos constituirnos en república”, ha señalado.

Tras esta primera consulta vinculante, Salellas apuesta por la verdadera apertura del proceso constituyente con la asamblea que defina la constitución. “Son dos referéndums: uno por la independencia y otro constitucional. Son momentos de soberanía diferentes”, ha manifestado.

Para definir la supuesta carta magna catalana, la CUP pide un espacio participativo ciudadano que marque propuestas vinculantes a la hora de la redacción.

Moción de confianza

Todo ello está definido en un documento que se titula Enfilem-nos (Enfilamos), que contiene su hoja de ruta para la segunda mitad de la legislatura y esperan entregar en los próximos días al Gobierno catalán. La CUP espera que Puigdemont les convoque para empezar a negociar la cuestión de confianza, en el que el Ejecutivo insta a incluir el visto bueno a los Presupuestos de 2017.

Salellas afirma que son dos cuestiones diferentes. Entre otras razones, asegura que el proyecto de finanzas públicas "ni se habrá entrado en el Parlament” en septiembre.

No refrendarán el presunto apoyo a Puigdemont en asamblea para evitar “repetir situaciones de polarización de la organización y de enfrentamiento del 50-50". Con todo, Salellas asegura que se trata de una fórmula por la que su partido aún muestra el “máximo respecto”.