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Relación de los créditos presentados por Unió al preconcurso de acreedores. Al fondo, Josep Sánchez Llibre y Josep Antoni Duran Lleida, dirigentes históricos.

La Caixa, Santander y BBVA, principales acreedores de Unió

El partido acumula casi 20 M€ de deuda con siete bancos, una buena parte procedente de la fallida campaña electoral del 20D

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Unió Democràtica de Catalunya (UDC) no se presentará a las próximas elecciones generales del 26J tras el fracaso de diciembre pasado. La formación política que lidera Ramon Espadaler lo atribuyó a razones de índole electoral: la búsqueda de líderes, de un nuevo espacio ideológico, la necesidad de refundar el centro catalanista, pero también, y no es menor, a una situación económica apurada. El partido adeuda casi 20 millones de euros a la banca española, en especial a La Caixa, Banco Santander y Grupo BBVA.

Pese a que los tres grandes bancos son quienes han sostenido por la vía crediticia al partido aliado de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) durante décadas, casi la práctica totalidad de los grandes grupos financieros están atrapados en el preconcurso de acreedores que ha solicitado Unió Democràtica, según la relación del pool bancario al que ha tenido acceso Crónica Global. La proporción, en cualquier caso, es distinta: los tres grandes tienen operaciones crediticias pendientes de cobro con el partido de Espadaler que superan los 17 millones de euros. 

Las elecciones de diciembre elevaron la deuda

De mayor a menor, los préstamos pendientes de pago son con Caixabank (9.700.957,28€); Banco Santander (3.720.000€); Grupo BBVA --que incluye las del propio banco vasco más las de Caixa d’Estalvis de Catalunya, ahora de su propiedad-- (3.140.902,22€); Ibercaja (941.200,04€); Banc Sabadell (811.400€); Banco Popular (450.000€); y Kutxa (420.350,17€). La deuda de Unió se elevó de manera notable a partir de su ruptura con el partido hermano. La campaña electoral del 20D le obligó a afrontar enormes gastos que se pagaron, de manera principal, gracias a créditos y otros instrumentos de financiación concedidos en la antesala de los comicios.

¿Quiénes fueron los bancos que sostuvieron la campaña electoral de Unió a finales del pasado año? En esencia, los dos catalanes (Caixa y Sabadell) y el Popular. En la antesala de esos comicios, la entidad que preside Isidro Fainé concedió un crédito de un millón de euros al partido. El Sabadell de Josep Oliu invirtió medio millón de euros adicional y el Popular que lidera Ángel Ron añadió 450.000 euros en dos operaciones, una con garantía y otro que no la incorporaba.

Preconcurso como garantía

El preconcurso de acreedores fue presentado a mediados de marzo pasado y, una vez admitido, permite que el deudor pueda negociar durante tres meses con sus acreedores. Lo más natural es que la banca admita una quita en sus deudas y un nuevo calendario de vencimientos para intentar cobrar una parte de los fondos concedidos al partido. En ese impasse se encuentra ahora la banca y la formación política. De no llegarse a un acuerdo, Unió podría solicitar el concurso de acreedores y las vías legales de resolución resultarían distintas.

Con independencia de la deuda contraída con bancos y entidades de crédito, sus antiguos socios de CDC le reclaman una deuda adicional de 1,8 millones de euros, que provendría de la liquidación de la federación Convergència i Unió. Según el partido de Artur Mas, a Unió le corresponderá asumir el 25% de la deuda que la federación poseía y que CDC adelantó para cerrar las cuentas. 

Los dirigentes convergentes, y en especial su candidato Francesc Homs, fueron muy beligerantes con ese asunto mientras en el ambiente flotaba la posibilidad de que Unió volviese a concurrir a los comicios del próximo 26 de junio. Descartada esa posibilidad, los dirigentes convergentes han dejado de reclamar la deuda en público.