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Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, en una imagen de archivo / EFE

El Kremlin tacha de “infundios” la ‘trama rusa’ de Puigdemont: “Es mentira”

Rusia niega tajantemente cualquier implicación del Gobierno de Putin en el 'procés' y asegura no conocer los encuentros en Moscú que ha admitido el director de la oficina del expresidente

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Rusia ha negado tajantemente cualquier implicación en el procés y se ha desmarcado del expresidente Carles Puigdemont, cuyo actual jefe de oficina, Josep Lluís Alay, se reunió con funcionarios rusos en Moscú, según The New York Times. El propio Alay ha reconocido que tuvo encuentros en la capital rusa, pero ha rechazado que tuvieran la trascendencia que se le atribuyen.

Por su parte, el actual Govern de Pere Aragonès se ha intentado desvincular del caso alegando que no tenía conocimiento de estas conexiones. Una respuesta similar a la que ha dado hoy el Kremlin, tanto a través de su Embajada en España y del Ministerio de Exteriores, como directamente en boca de Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin: "No sabemos nada sobre esos contactos", ha sostenido en una rueda de prensa telefónica al ser preguntado por el asunto. "No sabemos cuán veraces son estas publicaciones. En todo caso, ahí hablan de cierto involucramiento de la parte rusa en los acontecimientos en Cataluña. Esto nosotros lo rechazamos categóricamente. Eso no es más que una mentira. Son infundios", ha enfatizado.

Rusia solo ve "desinformación"

The New York Times afirma en un artículo publicado el pasado 3 de septiembre, basándose en un informe de inteligencia europeo, que en Moscú Alay "se reunió con funcionarios rusos, con exagentes de inteligencia y con el nieto de un espía de la KGB, un hombre muy bien conectado". "La meta era garantizar la ayuda rusa para lograr la separación de Cataluña del resto de España, según el diario neoyorquino.

El reportaje no aclara qué tipo de ayuda dio el Kremlin al independentismo ni si le brindó algún apoyo, pero apunta que tras los viajes de Alay a Moscú, que tuvieron lugar en 2019, surgió la plataforma de protesta denominada Tsunami Democràtic. Un informe confidencial de la Guardia Civil española obtenido por el diario afirma que Alay estuvo involucrado en la creación de ese grupo de agitación, que protagonizó altercados en Cataluña que llegaron a interrumpir las operaciones del aeropuerto de Barcelona. La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha calificado a su vez el artículo del New York Times de "provocación" y exigió un desmentido al periódico y otros medios que "han reproducido esa desinformación". "Es la más estúpida de las falsificaciones", ha escrito en su cuenta de Telegram Zajárova.

"No hubo ningún encuentro"

Según el informe de inteligencia citado por The New York Times, Alay se reunió durante su viaje a Moscú entre otros con Oleg Siromólotov, actual viceministro de Exteriores y anterior jefe de contraespionaje de Rusia. La portavoz de Exteriores asegura que preguntó a Siromólotov cuándo se reunió con Alay y en qué formato, a lo que el diplomático respondió que "no hubo ningún encuentro ni en Moscú, ni en el extranjero".

Siromólotov "no ha tenido ni tiene contactos con él", ha dicho la portavoz. Alay ha admitido que viajó a Rusia y habló de "asuntos que interesan a la creación de un Estado independiente en un futuro", algo que, según ha recalcado, "no es ningún delito". Según el diario neoyorquino, sin embargo, negó haberse reunido con Siromólotov y los funcionarios. Por su parte, Puigdemont, huido de la justicia española y actualmente residente en Bélgica, ha denunciado una "guerra sucia del Estado español" para intentar relacionarlo a él y al independentismo catalán con una presunta estrategia de Rusia para "desestabilizar" Europa.