Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Jordi Puigneró (JxCat), Roger Torrent, Pere Aragonès y Laura Vilagrà (ERC), de izquierda a derecha, a su llegada a la reunión del Govern / GENCAT

JxCat recupera el desgaste a ERC con la mesa de diálogo

Los duros del grupo parlamentario neoconvergente van por libre y no cuadran con los 'consellers' en su estrategia de erosión contra el socio de gobierno

5 min

Junts per Catalunya (JxCat) no desperdicia ninguna ocasión que le permita erosionar a ERC, su socio de gobierno en la Generalitat de Cataluña. Aunque ello visualice tensiones internas y estrategias dispares. Mientras los duros del partido vuelven a menospreciar el diálogo de Pere Aragonès con el Gobierno, asegurando que no habían sido informados del encuentro de Laura Vilagrà (ERC) y Félix Bolaños (PSOE), los consejeros neoconvergentes admiten que sí conocían la cita prevista para hoy. 

La convivencia entre ERC y JxCat en el Govern está jalonada de desencuentros y reproches. Hasta el punto de que, harto de deslealtades, su presidente, Pere Aragonès, vetó a los neoconvergentes de la mesa de diálogo --éstos exigían la presencia de los presos del procés en esas reuniones-- en la que participan Gobierno y Generalitat para intentar superar el desafío independentista y canalizarlo por la vía política. Nadie espera grandes progresos de esa mesa, que tras las elecciones andaluzas se quiere reactivar. Pero el dirigente republicano sigue apostando por ella, mientras que JxCat la rechaza con distintos grados de intensidad.

Albert Batet, el último duro

Carles Puigdemont, ya apartado orgánicamente del partido, ha arremetido contra cualquier tipo de diálogo con el “Estado opresor” y sus seguidores le apoyan. Es el caso de los miembros del grupo parlamentario, presidido por Albert Batet y que tienen a Laura Borràs como referente.

Fue precisamente Batet quien ayer aseguró que su partido desconocía la reunión entre Laura Vilagrà, consejera de Presidencia, y el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, que se celebra hoy en Madrid.

Por el contrario, el vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró, sí fue informado ayer de esa cita poco antes de que se celebrara la reunión semanal del consell executiu. La queja de los duros es que no hubo alusión a la cumbre Vilagrà-Bolaños en la reunión de coordinación que JxCat y ERC mantuvieron el lunes, y a la que asistieron Puigneró, Borràs y Jordi Turull por parte de Junts, y Vilagrà, Marta Vilalta y Josep Maria Jové por parte de ERC.

Victòria Alsina (JxCat), consejera de Acción Exterior de la Generalitat de Cataluña
Victòria Alsina (JxCat), consejera de Acción Exterior de la Generalitat de Cataluña

Fuentes soberanistas recuerdan que, desde hace tiempo, “el grupo parlamentario va por libre” y no cuadra su estrategia de erosión a ERC con sus consejeros”. Algo que esta agravando las tensiones con los turullistas, es decir, a los dirigentes más pragmáticos del partido que piden paso --y la militancia parece haberle dado el plácet-- para abrir una nueva etapa en Junts.

Las sutiles críticas de Alsina

De hecho, también hubo críticas por parte de los miembros del Govern, aunque más sutiles, a la reanudación del diálogo bilateral. La consejera de Acción Exterior, Victòria Alsina (JxCat), aludió al informe hecho público por el Consejo de Europa sobre el seguimiento de los investigados por el procés. En un hilo de Twitter, la consejera afirma que el contenido de ese documento, sobre la revisión de los indultos en el Tribunal Supremo, así como la necesidad de retirar las euroórdenes y de reformar los delitos de sedición y rebelión "podrían servir de orden del día de la mesa de negociación entre el Govern y el Gobierno si Sánchez decide algún día que deje de ser una simple operación de márketing político y la convoca".