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Oriol Junqueras en la Audiencia Nacional en una imagen de archivo / EFE

Junqueras defiende en el Tribunal Supremo que es un "hombre de paz"

El exvicepresidente de la Generalitat apela al "diálogo bilateral", mientras la Fiscalía y Vox insisten en que debe permanecer en prisión preventiva por persistir riesgo de reiteración delictiva

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El exvicepresidente de la Generalitat de Cataluña y líder de ERC, Oriol Junqueras, ha manifestado este jueves ante los magistrados del Tribunal Supremo que deben revisar su prisión preventiva que es un "hombre de paz" con convicciones religiosas y que busca el "diálogo bilateral" en el conflicto político existente en Cataluña. "Creo en la paz por mis convicciones de carácter religioso, dignitas hominis. Nunca he tenido una palabra de menosprecio hacia otras ideologías políticas", ha señalado el dirigente nacionalista.

En una breve intervención de apenas unos minutos, al final de la vista que ha tenido lugar entre las 10.40 y las 13.00 horas, Junqueras ha dicho también que desconocía que existiera el documento Enfocats, una especie de hoja de ruta del procés hallado en la casa de su número dos en la Consejería de Economía, Josep Maria Jové, y que se considera clave para la investigación, según fuentes presentes en la declaración.

En prisión desde el 2 de noviembre

Visiblemente más delgado y vistiendo camisa blanca, vaqueros con zapatillas deportivas, según fuentes presentes en la vista, el diputado electo de ERC ha defendido ante el tribunal de apelaciones en un turno de última palabra que se le ha concedido que no existen motivos para mantener la medida de prisión provisional que pesa sobre él desde el pasado 2 de noviembre por los delitos de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos relacionados con la declaración unilateral de independencia (DUI) del 27 de octubre.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, integrada por los magistrados Miguel Colmenero, Francisco Monterde y Alberto Jorge, tendrá que decidir si atiende a su petición o levanta la medida de prisión que dictó contra él la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, cuando el caso entonces aún no había pasado a ser competencia del Tribunal Supremo. La Fiscalía ha pedido, según lo esperado, que se mantenga la medida de prisión provisional.

En la actualidad Junqueras y el exconseller Joaquim Forn son los dos únicos miembros del antiguo Govern catalán que permanecen en prisión por la organización del referéndum independentista y la declaración de independencia de Cataluña (DUI). El magistrado instructor de la causa, Pablo Llarena, decidió mantenerles en la cárcel junto con Jordi Sànchez (ANC) y Jordi Cuixart (Òmnium) tras tomarles declaración el pasado 1 de diciembre.

Riesgo de reiteración delictiva

A diferencia del resto de exconsejeros --para los que acordó libertad sujeta al pago de fianza de 100.000 euros-- Llarena expuso que en el caso de los todavía presos persiste el riesgo de reiteración delictiva ya que sus aportaciones estarían directamente vinculadas a una "explosión violenta". En este sentido recordó en su auto del pasado 4 de diciembre --que es el que se revisa este jueves en la vista de apelación-- incidentes como el "asedio" por decenas de miles de personas a una comisión judicial que registraba la Consejería de Economía en Barcelona los días 20 y 21 de septiembre.

El primero en hablar ante los magistrados en la vista, que ha ha sido el abogado de Junqueras, Andreu Van Den Eynde, al que han seguido los de las dos defensas que se han adherido a este recurso, que son las del expresidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y diputado electo por Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, y las del exdiputado de Catalunta Sí Que Es Pot Josep Maria Nuet. Después han defendido su postura los letrados de Vox y por parte del Ministerio Público el fiscal Javier Zaragoza, al que acompañaba la que fuera fiscal general del Estado Consuelo Madrigal.

Separación entre los planos político y judicial

La Fiscalía ha justificado su petición de confirmar la prisión preventiva para Junqueras por entender que permanece el riesgo de reiteración delictiva, una situación que las elecciones autonómicas no han modificado.

Además, el ministerio público ha subrayado que las aspiraciones políticas de Junqueras no deberían afectar a su situación penal.