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Luis Conde invita a importantes personalidades del mundo político y empresarial a comer civet en su masía de l'Empordà

Junqueras airea sus diferencias con Puigdemont entre el pijerío español

El vicepresidente catalán confesó las malas relaciones entre ERC y CDC, insostenibles a nivel parlamentario, durante el 'civet' del cazatalentos Luis Conde

María Jesús Cañizares
3 min

Ambiente relajado, una buena comida, compañía interesante… No es extraño que Oriol Junqueras confesara, durante el civet organizado por el cazatalentos Luis Conde en su finca de l'Empordà, lo que ya es un secreto a voces: las malas relaciones entre CDC y ERC.

Según ha podido saber Crónica Global, el vicepresidente catalán comentó durante el almuerzo que, en efecto, existe tensión entre ambos socios de gobierno, pues frente al auge de los republicanos, los convergentes experimentan una caída electoral que les inquieta.

El malestar que el líder republicano explicó en ese ágape celebrado a mediados de abril --al que asistieron ministros del Gobierno español, los principales empresarios del país y el mismo presidente Carles Puigdemont, entre otros-- venía precedido por la negativa de ERC a revalidar la lista conjunta (JxSí) de las elecciones autonómicas del 27S, así como las diferencias ideológicas cada vez más acusadas entre ambas formaciones, a las que solo une la causa independentista. Los asistentes al “civet” aseguran que la tensión entre el cabeza de lista de CDC al Congreso, Francesc Homs, y Junqueras era muy evidente.

El abrazo del oso 

Y es que, en estos cuatro meses de gobierno de Carles Puigdemont, las cosas han cambiado mucho. ERC asumió la alianza con Artur Mas como “el abrazo del oso”, es decir, como una estrategia que podía pasarle factura. Sin embargo, los republicanos salen ahora fortalecidos en los sondeos de intención de voto. Pero no bajan la guardia y mientras CDC analiza qué quiere ser de mayor, vía refundación, ERC hace guiños a la CUP mediante propuestas de aumento de impuestos que pretenden ganar apoyos de cara a la aprobación de los presupuestos de la Generalitat. Pero Puigdemont ha sido muy taxativo a la ahora de rechazar ese incremento de la presión fiscal.

Convivencia traumática

A nivel parlamentario, la convivencia comienza a ser traumática, pues según confiesan diputados convergentes, “hay que negociar demasiado”, pues cada iniciativa tiene que ser consultada con los dirigentes de CDC y ERC, algo que resulta muy farragoso, mientras que los independientes van por su cuenta. 

No obstante, Junqueras se muestra leal a sus compromisos con Mas y es poco probable que tense la cuerda hasta un punto de ruptura con CDC, a pesar de los escasos avances en materia separatista, que es lo único que les une. Fuentes parlamentarias creen que será la CUP la que, a principios de 2017, ejecute su ultimátum --el lanzado hace varias semanas durante la presentación de su hoja de ruta independentista-- y oficialice su renuncia a dar apoyo a JxSí.