Una juez niega el “exceso policial” de unos guardias civiles el 1-O

La magistrada rechaza la investigación sobre los agentes que actuaron en una escuela de Callús (Barcelona), ya que usaron la “fuerza mínima indispensable”

La actuación de la Guardia Civil en Callús
11.05.2018 14:05 h.
4 min

La juez de Instrucción número 2 de Manresa (Barcelona) ha rechazado investigar a los guardias civiles que cargaron en una escuela de Callús (Barcelona) para impedir el referéndum ilegal del 1-O. La magistrada entiende que no existió “exceso policial” y que los agentes emplearon la “fuerza mínima indispensable” ante una “resistencia activa”.

De este modo, y mediante un auto que ya ha sido recurrido por las acusaciones, la juez desestima la petición de varios denunciantes que exigían que se identificara y se tomara declaración como investigados a los agentes que actuaron allí y a sus mandos. Es más, descarta que los guardias civiles incurrieran en delito alguno cuanto intervinieron.

Referéndum ilegal

El auto recuerda que el referéndum había sido suspendido por el Tribunal Constitucional (TC) y, pese a ello, una parte de la población catalana “acudió a los colegios electorales a fin de realizar una votación que estaba fuera del orden constitucional”. Muchos de ellos, según la juez, “con la finalidad de impedir o limitar la actuación que los agentes de seguridad tenían encomendada”.

Añade que la movilización no puede ser calificada de manifestación, “ya que la misma no fue debidamente convocada ni autorizada”, y es “incierto” que los ciudadanos tuvieran derecho a votar. Cifra en 300 las personas que acudieron a la escuela en una actitud que “no puede calificarse de resistencia pasiva”. Y defiende que la Guardia Civil actuó en el ejercicio de la labor encomendada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Un guardia civil herido

Para la juez, ante esa situación, el operativo policial se vio obligado a apartar a las personas concentradas, una a una, “ante una resistencia activa de las mismas”, dado que propinaban a los agentes “patadas, empujones y golpes, a fin de impedir que realizaran su legítima actuación”.

Añade que un guardia civil resultó herido, por nueve lesionados leves entre los manifestantes, “la mayor parte por golpes de defensa o escudo, o arrastre tras resistirse a ser desalojados”.

"Proporcionalidad"

“Tiene que haber una proporcionalidad, desde luego, y un actuar del modo menos lesivo posible, pero ello con un criterio de cierta relatividad, pues siempre han de tenerse en cuenta las circunstancias del caso, particularmente las posibilidades de actuación de que pudiera haber dispuesto el agente de la autoridad, resultando de la actuación llevada ante más de 300 personas un saldo de nueve heridos leves”, agrega el auto.

Por todo ello, la juez considera que las diligencias solicitadas por los denunciantes, incluidas la aportación de las órdenes recibidas por los agentes y los protocolos de actuación en cargas policiales, “no resultan ni útiles ni pertinentes”.

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