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“La Cámara de Comercio se volvió un cascarón vacío”

Josep Bou, presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, recuerda que el organismo empresarial “perdió la razón de ser, y ya nadie iba a votar” cuando ganó la ANC

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¿De quién es responsabilidad que la Cámara de Comercio de Barcelona (CCB) haya caído en manos de los independentistas radicales? Josep Bou lo tiene claro. El presidente del grupo municipal del PP en Barcelona --a la sazón expresidente de Empresaris de Catalunya-- cree que “la Cámara se volvió un cascarón vacío”.

Según el concejal en el Ayuntamiento de Barcelona, la victoria de la candidatura independentista Eines de País se explica por varios factores. “El ente se vació, perdió interés para los empresarios que exportan y venden mucho. Dejó de tener razón de ser y por ello ya nadie iba a votar”. Ese era el escenario previo a la irrupción de la ANC en las elecciones camerales, que Bou describe como “una auténtica toma”.

“Valls se durmió en los laureles”

En su opinión, la antigua dirección de la Cámara, presidida por Miquel Valls, “se durmió en los laureles”. ¿A qué se refiere? “Si la Cámara no es útil para los empresarios, si no sirve a las empresas, ¿qué utilidad tiene? Piense que en las elecciones votaba el 4% del censo. La cifra lo dice todo”.

Bou subraya que “los responsables de la victoria de la ANC son los que han llevado la Cámara hasta ahora. Miquel Valls lo sabe, se lo he dicho. Le puede gustar más o menos, pero es así”. Bajo su punto de vista, los últimos gestores antes del equipo del histriónico Joan Canadell “tenían que haber cambiado de estrategia. Cuando dejaron de percibir la cuota cameral, debieron reinventarse. Ahora tienen un problema”.

“Canadell y un Estado medieval”

Una vez Eines de País ha conquistado el influyente estamento empresarial, Bou tiene su propia hoja de ruta para aflorar las contradicciones de los secesionistas y su equipo. “Pedí un cara a cara con Joan Canadell –nuevo presidente de la Cámara-- y lo mantengo. Que explique qué modelo quiere para Barcelona. Yo creo que el modelo de gente como él, que es una persona de fuertes convicciones, es tornar Cataluña en una especie de Estado medieval”, ha razonado.

Esta senda es la que, precisamente, Bou quiere evitar. “Mi apuesta por Barcelona es hacer que retorne la seguridad jurídica. Comprendemos que se fueron cerca de 6.000 empresas de la región. Barcelona es solo una ciudad, pero es importante. Hay que garantizar la seguridad jurídica y hacer todo lo posible para que haya crecimiento económico”. A su entender, lo fundamental se resume en una acción: “Crear empleo”.