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El secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, durante una rueda de prensa / DAVID ZORRAKINO (EP)

Jordi Sànchez hace otro desplante a Aragonès con la delegación de la mesa de diálogo

El secretario general de JxCat insiste en que no existía ningún acuerdo verbal sobre el perfil de los asistentes y asegura que fue Madrid quien los vetó

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El secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, ha hecho un nuevo desplante al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (ERC), al negar de forma reiterada la existencia de un “pacto verbal” sobre la composición de la mesa de diálogo. Según ha explicado el indultado en una entrevista en Catalunya Ràdio, el president solamente les hizo una “petición” en la que les transmitió que “le gustaría que la reunión se hiciera solo con miembros del Govern”, a lo que Junts advirtió “hace semanas” de que probablemente no sería así.

Esto contradice las palabras de Aragonès, que ayer aseguró que había dejado claro a sus socios cuál sería el perfil de los asistentes al encuentro con el Gobierno. Por su parte, Sànchez ha confesado que le escribió mensajes de texto en los que le sugería que “probablemente” nombrarían una delegación que también incluiría representantes del partido que no forman parte del Govern.

Insiste en el veto del Gobierno

Cuanto a la ausencia de JxCat en la mesa de diálogo, el secretario general del partido independentista insiste en que fue la Moncloa quien los vetó. “No nos hemos ido de la mesa de diálogo, sino que no nos han dejado entrar”, concluye. Asimismo, ha dado a entender que Aragonès sufrió “determinadas presiones”, que acató para no poner en riesgo la reunión con el Gobierno.

Sànchez mantiene que Junts tiene ganas de poder participar en la negociación, aunque se mantiene firme en la lista de nombres que propuso y que fueron rechazados por no ser consellers. "Si no nos permiten estar en esta mesa, no pasa nada. Desde fuera seguiremos escuchando y viendo la concreción de los acuerdos. Aplicaremos el acuerdo de legislatura para poder ir haciendo la monitorización", ha señalado. En ese caso, espera que sus socios de coalición les faciliten "información".

Niega que haya deslealtad

A pesar de las evidentes diferencias entre ERC y JxCat y la aparente crisis que se vive últimamente en el Govern, Jordi Sànchez insiste en que no ha habido deslealtad por parte de ninguno de los partidos. “Si acusara a Aragonès de desleal tendría que irme del Govern y eso sería absurdo”, ha argumentado, a la vez que ha remarcado que considera que “no lo han sido”.

En este aspecto, ha negado que haya miembros de Junts o de ERC que se planteen abandonar el Ejecutivo catalán: “Otra cosa es que haya actores políticos fuera del Govern a los que les gustaría, pero si una coalición es sólida, que creo que lo es, y los dos integrantes tienen voluntad de mantenerla, no afectará", ha sostenido. Por tanto, para Sànchez, la crisis abierta entre ambos partidos independentistas está “absolutamente acotada a lo que representa un incumplimiento del acuerdo de legislatura” entre los socios del Govern.