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Joaquim Forn, 'conseller' de Interior, en el último pleno del Parlament antes de las vacaciones de verano / EFE

Joaquim Forn se centra en el ‘procés’ y se olvida de la seguridad

La oposición critica su silencio hacia el ataque del bus turístico mientras el ‘conseller’ repite que los Mossos d'Esquadra garantizarán que los ciudadanos voten el 1-O

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Aún no lleva un mes como conseller de Interior y ya le llueven las críticas sobre su gestión al mando de la Policía de Cataluña. Joaquim Forn, sucesor de Jordi Jané y hombre de la guardia pretoriana de Artur Mas, pilota uno de los departamentos más sensibles ante la recta final hacia el referéndum y lo hace, según la oposición, olvidando la seguridad ciudadana de la comunidad autónoma.

Forn marcó el pistoletazo de salida en el macropleno de la desconexión del Parlament con evasivas sobre el papel que tendrán los Mossos d’Esquadra el 1 de octubre. A la batería de preguntas lanzadas por los diferentes grupos parlamentarios sobre las instrucciones que se darán a los agentes desde la cúpula policial, respondió con cifras, datos y estadísticas que nada tenían que ver con la celebración del referéndum.

Garantizarán la votación

Desde entonces, en todas las apariciones que ha tenido en varios medios de comunicación, su discurso ha cambiado y se ha centrado en un solo mensaje: el trabajo de los Mossos es que garanticen que la gente pueda votar con normalidad el próximo 1 de octubre.

No se ha posicionado acerca de los actos vandálicos acontecidos en la ciudad de Barcelona estos últimos días, como sí hacía hasta la fecha, cuando ocupaba su escaño de concejal en el consistorio barcelonés y respondía rápidamente a cualquier paso del gobierno de Ada Colau. Sí lo ha hecho, por cierto, su maestro Xavier Trias, que ha acusado a la alcaldesa de ocultar el destrozo al bus turístico por parte de la formación independentista radical Arran.

Cambian las tornas

El conseller de Interior no ha condenado el ataque que los cachorros de la CUP realizaron la semana pasada, cuando asaltaron un autobús repleto de turistas y, posteriormente, publicaban un vídeo reivindicando la autoría. Su situación cambia ahora: los cupaires ya no son oposición, ni su grupo gana por goleada en miembros a la formación independentista, como sí pasaba en el ayuntamiento. Ahora, los diputados de la CUP son sus socios --que apoyan y justifican la actitud de sus juventudes-- y no puede dar un paso en falso a menos de dos meses del día D.

Un titular de una consejería como esta debe trabajar para que los Mossos d’Esquadra “garanticen la seguridad de todos los catalanes y no la impunidad de los radicales de la CUP”, exige el líder de los populares en el consistorio, Alberto Fernández. Y lamenta que Forn “haga vacaciones contra los radicales, estando mudo y manco ante la CUP y locuaz a favor de la independencia”.

Permisividad con los okupas

El propio Fernández aplaudió algunas actuaciones de Joaquim Forn en su etapa como concejal de Interior, Seguridad y Movilidad bajo la alcaldía de Trias, como mantenerse en las acusaciones contra los antisistema en los procesos judiciales. Pero también criticó que no se mantuviera firme ante los okupas de Can Vies.

El ayuntamiento de los convergentes tenía que derribar la casa okupada del barrio de Sants para finalizar las obras del llamado cajón que taparía las vías del tren. En cuanto llegó la primera excavadora, los okupas le prendieron fuego y protagonizaron varios días seguidos de disturbios y destrozos en la ciudad ante los que el ayuntamiento cedió, posponiendo el desalojo de los antisistema, que nunca llegó.

Como en el caso de los okupas de Gràcia. La llamada Sucursal del Banc Expropiat --local al que entraron, en teoría de forma temporal, tras ser desalojados del Banc Expropiat-- tenía una orden de desalojo fechada en el pasado miércoles 26 de julio. Los antisistema lanzaron un mensaje de alerta a través de sus redes sociales para hacer quorum y frenar a los Mossos d’Esquadra en el supuesto desalojo. Ni un solo agente se presentó. Forn llevaba solo doce días en su nuevo cargo y decidió estrenarse como el conseller que garantizará que la Policía de Cataluña no impida la celebración del referéndum.

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