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El presidente del grupo parlamentario de Junts per Catalunya, Albert Batet / CG

El intento a la desesperada de JxCat de arrinconar a ERC

Albert Batet insiste en que una victoria del independentismo superior al 50% de los votos debe tener “consecuencias políticas”

3 min

La expresión que se repite una y otra vez por parte de los dirigentes de Junts per Catalunya es “consecuencias políticas”. Si el independentismo gana por una mayoría superior al 50% de los votos, ello se debería traducir en acciones políticas que lleven a la implementación de la independencia. Pero, ¿cómo y por qué se apuesta por ello? El diputado de JxCat y presidente del grupo parlamentario, Albert Batet, lo ha señalado, con ese “debe tener consecuencias políticas” para arrinconar a Esquerra Republicana, a la que se considera una fuerza política netamente autonomista. Es la guerra en el seno del independentismo.

Esa es la posición de Junts per Catalunya que no tiene, todavía, un candidato a la Generalitat, con las dudas que mantiene Carles Puigdemont. Con la apertura del plazo para presentarse a las primarias, esta misma semana, entre el lunes y el miércoles, los nervios han comenzado a aflorar.

Carles Puigdemont, expresidente de Cataluña / EUROPA PRESS
Carles Puigdemont, expresidente de Cataluña / EUROPA PRESS

El candidato, el 29 de noviembre

Lo que se pretende es que el partido tenga vida propia al margen de lo que decida Puigdemont y lo que se elegirá, en realidad, es el candidato efectivo, es decir, el segundo del expresident.

En esa carrera, con la determinación ya expresada de ser candidatos, está Laura Borràs, que dirige el grupo parlamentario en el Congreso y el consejero de Territorio, Damià Calvet. Pero también se ha movido el consejero de Políticas Digitales, Jordi Puigneró, y se deja querer el consejero de Empresa, Ramon Tremosa. El candidato se elegirá finalmente el 29 de noviembre.

La respuesta de ERC

Lo que ha apuntado Albert Batet lo mantiene Laura Borràs, que insiste en que las elecciones no pueden reducirse a la formación de un gobierno autonómico. Sin embargo, y a pesar de la retórica que utiliza Pere Aragonès, el vicepresidente de la Generalitat y candidato republicano en las elecciones, la apuesta de Esquerra es la de gestionar e iniciar una nueva etapa al frente de la administración autonómica, con todo centrado ahora en la superación de la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia del Covid.

Aragonès busca, pese a todo, mantener el pulso independentista y así lo expresó en el consejo nacional del partido de este sábado, con la idea de resaltar el papel de los republicanos en el Congreso, con la negociación de los presupuestos del Estado para 2021, y con la petición de un referéndum de autodeterminación pactado.

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