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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que dispone de fondos estatales Covid y la flexibilización del déficit / EFE

La inmersión lingüística entra en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado

Mientras la Eurocámara investiga la erradicación del castellano en las aulas, PSOE, Podemos y ERC blindan el catalán como lengua vehicular y ponen al PSC en una situación complicada ante el 14F

12 min

“Una declaración de guerra contra todos los castellanohablantes de España”, asegura el presidente de Impulso Ciudadano, José Domingo. “El PSOE es cómplice de un proyecto de ingeniería nacionalista, no hay razón pedagógica”, afirma la presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), Ana Losada. Los principales representantes de dos asociaciones que llevan años luchando por el bilingüismo y por el cumplimiento de las sentencias judiciales que obligan a aumentar las horas lectivas en castellano en Cataluña critican con dureza, en declaraciones a Crónica Global, la enmienda que PSOE, Podemos y ERC han pactado para la reforma de la  Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), que blinda el catalán como lengua vehicular.

Ciudadanos y PP califican la iniciativa como el precio que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, paga para garantizarse el apoyo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021 y que deja al PSC en una situación comprometida, ya que en su último congreso abrió la puerta a flexibilizar la inmersión lingüística. “Lo pactado no impide la vehicularidad del castellano. La ley española no puede cambiar ni el Estatut, ni la Ley de Educación de Cataluña (LEC), ni las competencias exclusivas de la Generalitat”, explica a este medio la portavoz parlamentaria de los socialistas catalanes, Eva Granados, quien insiste en que la ley es garantista con el pleno dominio de las dos lenguas. "Es un asunto de gobierno autonómico", manifiesta. 

Eva Granados durante la entrevista en 'Crónica Global' / LENA PRIETO
Eva Granados, durante una entrevista en 'Crónica Global' / LENA PRIETO

PP amenaza con el Constitucional

Granados recuerda que la ley Wert --en referencia a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) impulsada por el Gobierno de Mariano Rajoy-- “no ha acabado con una práctica monolingüe. Los cambios se hacen gobernando donde se tiene competencia”.

No lo ve así el líder catalán de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, quien considera “triste ver cómo, de nuevo, Sánchez claudica ante el separatismo más extremista con los temas más esenciales”. Por su parte, el presidente del PPC, Alejandro Fernández, augura que la reforma “acabará en el Tribunal Constitucional pero, mientras, asistiremos a un nuevo episodio de innecesario conflicto”.

Campaña socialista del 14F

Tal como publicó este medio, el PSC ha planteado una campaña para las elecciones catalanas previstas el 14 de febrero donde no eludirá la cuestión de la inmersión, en la línea de lo acordado en su XIV Congreso, donde los socialistas rompieron el tabú sobre este asunto, apostando por su flexibilización para garantizar que los menores acaben la escolarización obligatoria dominando el catalán y el castellano. La introducción de una tercera lengua formará parte, asimismo, de su programa electoral. Sin embargo, con Ciudadanos y PP en pie de guerra por el pacto sobre la ley Celaá, la situación se complica para los socialistas catalanes.

 

 

 

Intervención de la AEB ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo / AEB

Fuentes de ERC explican a este medio que, aunque la enmienda transaccionada sobre el blindaje del catalán no está cerrada --se votará mañana jueves en el marco de la Ponencia de la Comisión de Educación del Congreso--, “se trabaja en esa línea, pues fijar el castellano como lengua vehicular contraviene el modelo de inmersión lingüística”.

Los cambios

La anterior normativa establecía que el castellano es lengua vehicular de la enseñanza en todo el Estado y las lenguas cooficiales lo son también en las respectivas Comunidades Autónomas, "de acuerdo con sus Estatutos y normativa aplicable". La enmienda de PSOE, Podemos y ERC sustituye esa redacción por el siguiente: “Las Administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos y alumnas a recibir enseñanzas en castellano, lengua oficial del Estado, y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios, de conformidad con la Constitución Española, los Estatutos de Autonomía y la normativa aplicable”.

Según explica Losada, presidenta de la AEB, “en las reuniones con el PSC siempre se le dijo que no tocara ese artículo, que era fundamental”. Asegura que el pacto es “el precio que tiene que pagar el PSOE para que ERC apoye sus presupuestos. Ha caído una vez más en un chantaje político”.

Las propuestas de la AEB

Durante la tramitación de la conocida como ley Celaá, la AEB envió a todos los grupos que forman parte de la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso un documento con sus propuestas bajo la premisa de que en el sistema educativo catalán “el castellano no solo no es lengua vehicular, incumpliendo así la legislación vigente y las diferentes sentencias de los tribunales, sino que además se produce una exclusión deliberada de esta lengua en cualquier comunicación interna y externa en los centros educativos”. Adjuntaba el análisis que la AEB realizó de todos los proyectos lingüísticos de 2.214 centros públicos catalanes [se puede leer en este enlace]. El mismo que, el pasado 29 de octubre, la propia Losada expuso ante el Comité de Peticiones del Parlamento Europeo.

Tras escuchar a la presidenta de la AEB, este órgano de la Eurocámara decidió solicitar a la Comisión de Cultura un informe sobre el respeto a la diversidad lingüística y cultural en la escuela en Cataluña. Asimismo, acordó remitir una carta al Ministerio de Educación español informando de la denuncia de la AEB y los datos que la sustentan. Y estudiará el envío de una misión de europarlamentarios para la valoración in situ de la situación de los alumnos castellanohablantes en la escuela catalana.

La única posición contraria fue la de Diana Riba, representante de ERC y miembro del partido Verde europeo. “Es contradictorio que el Parlamento Europeo se alarme, reconozca que existe un problema y abra una investigación, mientras el Gobierno da más poder a quienes han vulnerado durante 30 años los derechos de los castellanohablantes”, explica Losada.

José Domingo, presidente de Impulso Ciudadano / EP
José Domingo, presidente de Impulso Ciudadano / EP

Por su parte, José Domingo, presidente de Impulso Ciudadano, considera “gravísimo” que se excluya el castellano como lengua vehicular. “Es insultante y una declaración de guerra a todos los castellanohablantes de España. Apelan al plurilingüismo, pero en realidad es hispanofobia lingüística. Lamento que PSOE y Podemos se hayan plegado a las aspiraciones monolingües de ERC”, manifiesta. 

Domingo cree que los republicanos “tienen una obsesión enfermiza con hacer desaparecer el castellano de las aulas. No lo conseguirán. Cada vez hay más familias que defienden sus derechos”.

La frustrada propuesta de Bargalló

Se da la circunstancia de que el actual consejero de Educación, el republicano Josep Bargalló, intentó en 2018 flexibilizar la inmersión en un proyecto que contemplaba reforzar el castellano en centros escolares donde el catalán tenía un fuerte arraigo social. Sus propuestas se recogían en El modelo lingüístico del sistema educativo en Cataluña. El aprendizaje y el uso de las lenguas en un contexto educativo multilingüe y multicultural [Puede leerse en este enlace], pero no prosperaron debido a la presión de la comunidad educativa.

Carátula del documento de la Consejería de Enseñanza a favor de flexibilizar la inmersión
Carátula del documento de la Consejería de Enseñanza a favor de flexibilizar la inmersión

El borrador de la ponencia marco que el PSC debatió en su XIV Congreso iba en una línea similar, pues denunciaba la “instrumentalización” de la lengua por parte de los nacionalistas, “especialmente en la escuela”, y apelaba a la diversidad lingüística “defendiendo el catalán y el castellano a través de un modelo plurilingüe en la escuela” con la “flexibilidad” que requiera la “realidad sociolingüística”.

El texto sufrió modificaciones, pues diversas agrupaciones socialistas presentaron enmiendas a favor y en contra de flexibilizar la inmersión lingüística. De ahí que la ejecutiva incorporara las distintas sensibilidades e incluyera el reconocimiento del catalán como lengua vehicular en las escuelas, junto a contenidos curriculares también en castellano en función de las necesidades.

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