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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez / EP

Indultos aprobados, empieza la cuenta atrás para Aragonès

El presidente catalán tiene dos años para demostrar a Puigdemont los réditos de una mesa de diálogo que no se ha convocado aún y donde Gobierno y Generalitat discrepan sobre un referéndum

6 min

Ya es oficial. El Gobierno ha concedido el indulto a los presos independentistas. Una apuesta personal y arriesgada para Pedro Sánchez y su mandato. Pero ahora el balón está en el tejado de Pere Aragonès. Comienza la cuenta atrás para el presidente catalán, que a partir de ahora tendrá que demostrar ante sus socios de gobierno, Junts per Catalunya (JXCat), y muy especialmente, al núcleo duro de Carles Puigdemont, que su apuesta por el diálogo y la negociaciación, como proclamó ayer en su discurso institucional, ha valido la pena. Esto es, que el camino hacia la "república catalana" avanza.

Hoy por hoy, un independentismo dividido y descolocado ante el adiós al inmovilismo del PSOE, solo tiene un denominador común: la "amnistía" y la "autodeterminación". Una reclamación que el Gobierno no está dispuesto a conceder. Dicho de otra manera, Aragonès deberá probar que es capaz de sacar rendimiento de una mesa de diálogo con el Ejecutivo español que, a regañadientes, ha aceptado JxCat. Y en dos años, tiene previsto rendir cuentas ante la CUP.

Diálogo

El republicano aseguró ayer que los indultos dan credibilidad al diálogo. Pero la reacción de sus socios demostró que se trata de una victoria pírrica. La liberación de los presos desinflama la confrontación que ha caracterizado estos años de procés, pero ahora llega la hora de la política. Y si Sánchez, que apeló al sentimiento y la concordia en su discurso en el Liceu, afronta la hora del relato, el president se juega una legislatura que su pacto con los antisistema preconiza que será breve, pues en dos años, el dirigente de Esquerra se ha comprometido a monitorizar su mandato. Si difícil ha sido que todos los barones del PSOE acepten el perdón de los independentistas --las divisiones internas se han ido diluyendo en los últimos días--, abordar la celebración de un referéndum será tarea casi imposible.

El PSC habla de reforma estatutaria o de cambios constitucionales sometidos a votación popular, a modo de avance en la España federal que siempre han reivindicado. Pero la idea de referéndum que tiene Aragonès y JxCat es la de una consulta binaria --independencia sí o no-- al estilo escocés. Es decir, avalado por el Estado y por la comunidad internacional. Salvador Illa, líder catalán de los socialistas, fue muy claro: "Hay que decir la verdad, no habrá amnistía ni autodeterminación".

La vía unilateral

Que en dos años se puede acordar y convocar ese referéndum es más que improbable. Aragonès ha prometido que dedicará todos sus esfuerzos a ese objetivo. Y la vía unilateral, a la que renunció Oriol Junqueras a modo de declaración de buena voluntad, choca con las posiciones de otros miembros del Govern que no renuncian a la misma. El vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró, así lo advirtió, en previsión de que la mesa de diálogo fracase. Una mesa cuyas sesiones todavía no se han reanudado. Antes se tiene que celebrar la cumbre entre Aragonès y Sánchez en la Moncloa. Tampoco hay fecha para ello, aunque en su conversación telefónica, ambos mandatarios se emplazaron a verse este mes de junio.

Pero no todo estaría perdido para ERC ante un hipotético adelanto electoral, uno más en la larga serie de legislaturas no agotadas en Cataluña. Explorar un tripartito de izquierdas, que no pudo ser tras el 14F debido a la escasa diferencia de votos y escaños entre republicanos y JxCat, es un objetivo al que nunca han renunciado ERC, PSC y comunes. Hay que encontrar el momentum para que Esquerra se pueda quitar la grasa identitaria.

El PP, al acecho

Mientras tanto, el PP se mantiene al acecho, con las encuestas de intención de voto cada vez más favorables, sabedor que cualquier tipo de reforma estatutaria o constitucional pasa por su plácet, y enrocado en su rechazo a los indultos, al igual que Ciudadanos y Vox. Los tres partidos han anunciado que recurrirán ante la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo la medida de gracia, aunque solo la formación de Santiago Abascal tiene posibilidades de hacerlo, ya que puede alegar que es parte perjudicada al haber ejercido la acusación en el juicio del procés.

El tiempo dirá, no obstante, si efecto de los indultos se mantiene en el tiempo y si influirá en las elecciones andaluzas, pues esa es la primera cita electoral a la que se enfrenta el PSOE, tras la derrota en Madrid.