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Los líderes del 'procés' independentista, expuestos a una "inhabilitación larga" / FOTOMONTAJE CG

¿Sería razonable indultar a los líderes del 'procés' en caso de condena?

Los analistas no descartarían medidas de gracia para los responsables del intento de secesión unilateral pero solo las verían apropiadas si hay un cambio radical del escenario político

23.09.2019 00:00 h.
15 min

Todas las informaciones apuntan a que la sentencia sobre el juicio del procés es inminente. Se espera que en las próximas semanas la Sala Segunda del Tribunal Supremo haga pública su decisión sobre los encausados por el intento de secesión ilegal de otoño de 2017. Las acusaciones imputan a la mayoría de los procesados los delitos de rebelión o sedición y, a la vista de las pruebas aportadas durante el juicio, no es descabellada la posibilidad de que se produzcan condenas que conlleven varios años de cárcel.

En ese caso, resurgiría con fuerza el debate mediático y político sobre si es razonable la aplicación de un indulto o la aprobación de una ley de amnistía para los líderes del procés. Crónica Global ha requerido la opinión de destacados politólogos para analizar ese escenario potencial.

“Complicado” o “imposible”

Para el investigador principal del Real Instituto Elcano Ignacio Molina, “desde un punto de vista del actual estado del conflicto territorial --tanto en el interior de Cataluña, con la sociedad dividida sobre lo que ocurrió y sobre el futuro, como en España, en relación a cómo se debe resolver este conflicto--, sería terriblemente complicado, por no decir imposible, un indulto”. “Sería políticamente insostenible porque la gran mayoría de la sociedad española --y una parte importante de la sociedad catalana-- no va a entenderlo”, añade.

El politólogo señala la falta de “arrepentimiento”, el rechazo a asumir “los errores cometidos” y la “retórica inflamada” como los elementos fundamentales que lastran la posibilidad de que el Gobierno otorgue un perdón a los dirigentes independentistas, en caso de que fueran condenados y de que se cumplan “las condiciones técnico-jurídicas” para concederlo.

Depende de las circunstancias futuras

Sin embargo, el también profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) no descartaría un indulto más adelante por razones de “utilidad” política. “En un contexto más constructivo, que no es el que tenemos, renunciar a esa posibilidad me parece mal”.

“El indulto no es absolutamente descartable según las circunstancias. Y en esas circunstancias estaría la idea de la rectificación, de reconocer errores, de asumir que [la secesión] es imposible con una minoría, rompiendo la ley, tensionando la sociedad y quebrantando la lealtad constitucional”, añade.

No renunciar al indulto preventivamente

El doctor en Ciencia Política por la UAM insiste en que “si hubiera un contexto constructivo”, que ahora no se da, que implicase al Gobierno, a la Generalitat y a las fuerzas políticas de ámbito catalán y nacional, en la que las fuerzas independentistas asumieran “que no se puede aspirar a lo que es imposible”, entonces se abriría otro panorama. Un marco en el que se podría hablar “no de un referéndum absolutamente imposible, ni de una mediación internacional absolutamente imposible, ni de ninguna locura inaceptable” sino de “una mejora del autogobierno, de los derechos de los castellanohablantes en Cataluña o de los derechos de los catalanohablantes en el conjunto del Estado”. En esa situación sí entendería “justificados” los indultos.

En todo caso, Molina señala que “el Gobierno no puede asumir como premisa el ‘no voy a dar el indulto’ porque no debe, es una prerrogativa y nadie puede renunciar preventivamente a sus prerrogativas constitucionales”. Y, aunque sea “muy remota”, considera no se puede desestimar anticipadamente la posibilidad de que el marco político evolucione hacia una coyuntura más constructiva.

Ignacio Molina, investigador principal del Real Instituto Elcano / CG
Ignacio Molina, investigador principal del Real Instituto Elcano / CG

Condena injusta u oportunidad política

El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona (UB) Xavier Arbós destaca dos casos en los que entiende justificado el indulto. “Puede que determinadas condenas me parezcan erróneas porque se apliquen por un delito que yo no creo que se haya cometido, lo que sería una razón para sumarme hipotéticamente a una petición de indulto”, explica.

“Pero hay otra consideración de oportunidad política", añade. "Es decir, no tanto ver el indulto como el resultado injusto de la aplicación de las leyes sino como una medida política. Aquí tengo una gran duda: depende de las circunstancias, a lo mejor la medida política tiene unos efectos negativos”.

Líderes para solucionar la “crisis”

En relación a este segundo caso, Arbós argumenta que “uno de los problemas que tiene la crisis catalana es que no hay liderazgos claros para, en la hipótesis de que un gobierno así lo desee, pueda interactuar con ellos. Y hay --está claro en el caso de ERC-- un líder importante e influyente en su propia organización política”.

“Si hemos de pensar que hay que buscar contactos políticos para buscar acuerdos, es importante que en el otro lado de la mesa puedan encontrar personas con liderazgo real sobre sus bases y, si es posible, con mayor sentido común del que acredita por lo menos el actual presidente de la Generalitat. No hay un liderazgo claro y a lo mejor este liderazgo pueda encontrarse en alguno de los que están presos y pueden ser condenados”, indica.

Ver la reacción a la sentencia

En todo caso, el analista entendería que el Gobierno llegara a cualquiera de las dos conclusiones que se derivarían de la aplicación de la medida de gracia, esto es, que el indulto facilite la “negociación política” o que, por el contrario, “se cree un panorama político peor del que existía” antes del perdón.

“En relación a la crisis catalana, en el momento de la sentencia y a la vista de la respuesta de las autoridades catalanas y de un hipotético resultado electoral en Cataluña, entonces me pensaría si es políticamente conveniente proceder al indulto”, concluye.

El catedrático de Derecho Constitucional de la Universitat de Barcelona, Xavier Arbós / FEDERALISTES D'ESQUERRES
El catedrático de Derecho Constitucional de la Universitat de Barcelona, Xavier Arbós / FEDERALISTES D'ESQUERRES

“Lo volveremos a hacer”

Al profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga Manuel Arias Maldonado la posibilidad del indulto le suscita “graves dudas”. Considera fundamental que para que se otorgue la gracia debería concurrir “un arrepentimiento, una voluntad de reconocer el mal que se ha hecho y un cambio de discurso crítico que justificara la oportunidad de una medida así, porque si no parece que se está procediendo a una suerte de perdón sin justificación alguna”.

Sin embargo, recuerda, “en el proceso penal se han justificado las acciones, el ‘lo volveremos a hacer’”. “Entonces”, se pregunta, “¿de dónde viene la necesidad o la conveniencia del indulto?”.

“Reconducir” la situación en Cataluña

Arias Maldonado introduce otro elemento en el debate. “Pudiera ser incluso --aunque no lo sabemos-- que quienes así obraron pensaran ya desde el principio que, si llegaran a ser condenados, serían indultados”, explica. Y añade que también podrían apelar a una presunta “ignorancia” de “la naturaleza delictiva de sus acciones”, por muy “cuestionable” que sea ese planteamiento.

Sin embargo, admite que la “oportunidad política” es un motivo importante a tener en cuenta a la hora de valorar la posibilidad del indulto, pues llegado el caso podría haber “motivos” para “reconducir” una situación como la generada por el nacionalismo catalán. “Son conductas graves y, como tales, tienen que tratarse. Otra cosa es que después podamos entrar en consideraciones políticas de otro tipo, que no son descartables de antemano pero que no parece que por parte de los protagonistas de aquellos hechos haya una voluntad de ir por ese camino”, concluye.

Manuel Arias Maldonado, filósofo político, autor de 'La democracia sentimental', con 'Crónica Global'
Manuel Arias Maldonado, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga / CG

“No se dan las condiciones”

El historiador y articulista Joaquim Coll es contundente: “No se dan las condiciones para un indulto porque no hay ningún tipo de arrepentimiento, y sin arrepentimiento no debería haber indulto. No han pedido perdón por lo que han hecho, por el daño que han ocasionado a la sociedad catalana, por la división que han creado”.

Señala que “ahora algunos analistas independentistas reconocen que se equivocaron y que no tenían que haber seguido adelante desde septiembre de 2015, que tenían que haber rectificado y que no deberían haber tomado el camino de la unilateralidad. Pero ellos no han pedido perdón. Si uno no pide perdón, si no se arrepiente de alguna manera, ¿qué indulto puede haber?”.

“Ningún Gobierno dará un indulto”

Coll está convencido de que “ningún Gobierno dará un indulto” o facilitará una amnistía --que considera “parecido” aunque “evoca” aún una menor sensación de culpabilidad-- en la situación actual.

"El problema de base es que, mientras ellos no reconozcan que no solo se equivocaron para sus objetivos sino que hicieron un daño al conjunto de la sociedad catalana y que no tenían legitimidad democrática para hacer lo que hicieron, plantear indultos o amnistía está fuera de lugar”.

“El Gobierno tendría que justificarlo”

El catedrático de Derecho Constitucional Francesc de Carreras pone el acento en que el indulto no es únicamente  una cuestión de “conveniencia o inconveniencia política” sino que la jurisprudencia limita su concesión. “El Gobierno tendría que justificarlo, razonarlo, ha de informar el tribunal que ha sentenciado, hay unos filtros. El Gobierno ha de seguir un procedimiento y solo entonces se podrá criticar”, insiste.

El académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas entiende que solo se podrá considerar la razonabilidad o no del indulto cuando se vea “el informe que haga el tribunal sentenciador; opinar antes es prematuro”. Y añade que “el indulto no tiene por qué ser igual para todos, hay que considerar caso por caso, según el tipo de delito” en el que haya incurrido en caso de que haya sentencia condenatoria.

“Difícilmente fiscalizable” por el Supremo

Finalmente, desde punto de vista técnico, el abogado penalista Marc Molins destaca varios aspectos que deben tenerse en cuenta en este escenario. “El indulto puede ser total o parcial, es decir, puede afectar a la totalidad de la pena o solo a un parte. En este caso, por ejemplo, se podría indultar la prisión y no la inhabilitación, si así se estimase oportuno”, explica. Además, advierte, “esta medida de gracia está sometida a posible revisión por parte del Tribunal Supremo”, es decir, “se puede recurrir el indulto”, como cualquier acto del poder ejecutivo. Sin embargo, este es “difícilmente fiscalizable” por concederse “no de forma arbitraria pero sí discrecional”.

El profesor de Derecho Penal de la UB y socio del bufete Molins & Parés señala que, “en el plano procedimental”, el indulto está “poco reglamentado” más allá de la Ley de la Gracia del Indulto, de 1870, que requiere “razones de utilidad pública o de interés social”. Un argumento, este último, al que --desde un punto de vista exclusivamente jurídico-- podría apelar el Gobierno para concederlo, puesto que “hay un problema grave en Cataluña que tiene una doble dimensión, personal y política: la que afecta a los presos y la que afecta a la desazón de la ciudadanía”.

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