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Casa Buenos Aires,  edificio okupado en Vallvidrera, Barcelona / AJUNTAMENT DE BARCELONA

Independentistas y 'comuns' blindan la okupación de la Casa Buenos Aires

Una propuesta parlamentaria de JxCAT, ERC, CUP y Catalunya en Comú-Podem insta a parar el desahucio de este espacio, situada en Vallvidrera y propiedad de una orden religiosa

6 min

Junts per Catalunya, ERC, CUP y Catalunya en Comú-Podem han presentado una propuesta de resolución para que el Parlament se pronuncie en contra del desalojo de la Casa Buenos Aires, situada en el barrio de Vallvidrera (Barcelona) ocupada desde febrero de 2019 y que es propiedad de una orden religiosa. Los independentistas y los comunes, que suman una mayoría más que suficiente para que su iniciativa prospere, instan al Govern y al Ayuntamiento de Barcelona a que medien con los dueños de la finca para permitir para llegar a un acuerdo que permita que la Casa Buenos Aires pueda mantener "un uso social y comunitario".

La PR explica todos los precedentes de la Casa Buenos Aires, situada en la calle Mont de Orsà 31 de Vallvidrera, que nació como un hotel en 1886. "El edificio conserva la cenefa de la fachada así como un comedor modernista de alto valor arquitectónico", explican los cuatro grupos. A lo largo de su vida ha tenido diferentes usos y en 1976 se inauguró la residencia de ancianos Betania.

Los precedentes

En 2012, el geriátrico se trasladó al Pie del Funicular y la casa cerró sus puertas. En 2017, después de cinco años en desuso, un grupo de vecinos y vecinas de Vallvidrera, conjuntamente con la cooperativa Sostre Cívic, propuso a la propiedad, la Congregación de los Pares Paüls, la compra del edificio para iniciarse un proyecto de covivienda senior. "La propuesta pretendía devolver la vida en la casa y abrirla al barrio, a la vez que tenía que responder a la necesidad habitacional del vecindario de Vallvidrera, que ve cómo los precios de la vivienda aumentan constantemente". añade la iniciativa parlamentaria.

Tras unas primeras conversaciones, la Congregación rechazó la oferta. Más tarde se supo que la propiedad tenía un preacuerdo de venta del inmueble con la sociedad limitada London Private Company por tres millones de euros. "A pesar de su valor histórico y arquitectónico, esta empresa pidió un permiso de derribo total del edificio y una licencia para construir un hotel de lujo", indica la PR.

"En beneficio de la comunidad"

Ante el peligro de derrumbe del edificio "los vecinos decidieron dar vida y utilidad comunitaria en el inmueble en beneficio de la comunidad". A finales de febrero del 2019 se reabrieron las puertas de la rebautizada como Casa Buenos Aires, "recuperando su nombre inicial y devolviendo el barrio el espacio común que un día fue. Esta iniciativa pretendía dar una respuesta integral a la dificultad para acceder a una vivienda digna y darle la vuelta al proceso de elitización de Vallvidrera ya que --según datos del propio Ayuntamiento-- es el quinto barrio más caro de los 73 de la ciudad y el tercer barrio con menos contratos de alquiler de Barcelona".

Desde entonces, "un grupo de personas vive de forma comunitaria, al tiempo que es un lugar de encuentro intergeneracional y es un activo imprescindible de Vallvidrera ya que alberga otros colectivos como la cooperativa de consumo ecológico, el centro de jóvenes o el grupo de teatro, entre otros".

El Ayuntamiento interviene

Sin embargo, la Congregación propietaria interpuso una denuncia que derivó en un proceso penal de usurpación de bien inmueble y en una sentencia condenatoria con pena de multa para dos personas y el desalojo inmediato de todos los ocupantes. El 26 de febrero de 2020, el Juzgado de Instrucción 8 de Barcelona, encargado de la ejecución de la condena, emitió una resolución por la que acordaba el inmediato desalojo del inmueble, sin fecha concreta.

Encierro en Llar Betània de Vallvidrera para evitar que se construya un hotel / CASA BUENOS AIRES
Encierro en Llar Betània de Vallvidrera para evitar que se construya un hotel / CASA BUENOS AIRES

El Ayuntamiento de Barcelona decidió intervenir entre la propiedad y los vecinos que apoyan el proyecto. El pasado 6 de marzo, fecha prevista para desalojar el inmueble, los Mossos d'Esquadra no ejecutaron el desahucio, ya que la propiedad y el consistorio iniciaron negocaciones. Al no llegar a un acuerdo, el 14 de julio el municipio ​abrió un procedimiento de expropiación del inmueble mediante la modificación de Plan General Metropolitano (MPGM) que le permite cambiar la calificación urbanística y adquirir el edificio para hacer equipamientos públicos, la creación de viviendas dotacionales y catalogarlo para proteger el patrimonio.

Nuevo intento de desalojo

Sin embargo, el 20 de julio, la Congregación Pares Paüls volvió a solicitar el desalojo del inmueble. El proyecto de la Casa Buenos Aires afronta de nuevo su desalojo, nuevamente con fecha abierta.

Por todo ello, los cuatro grupos instan al Parlament a manifestarse a favor de la preservación del patrimonio arquitectónico, cultural y social de la Casa Buenos Aires y poner en valor "el retorno social y comunitario de las actividades que desarrollan en ese espacio las vecinas del pueblo de Vallvidrera".

También proponen que la Cámara rechace "el proceso de desahucio" y que exija a la Generalitat y al Ayuntamiento de Barcelona la mediación con la Congregación "para parar el desalojo y llegar a un acuerdo que permita que la Casa Buenos Aires pueda seguir teniendo un uso social y comunitario".