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Independentistas cortando el tráfico en la avenida Meridiana de Barcelona / EFE

El independentismo radical bloqueó Barcelona por segunda noche seguida

Los CDR volvieron a cortar los principales accesos de la ciudad tras los sabotajes de los últimos días de Tsunami Democràtic

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El independentismo radical continúa su campaña de movilizaciones impidiendo la movilidad de la ciudadanía catalana. Por segunda noche consecutiva, los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) intentaron bloquear este miércoles durante unas tres horas el tráfico de las principales calles y accesos de Barcelona.

El asedio se inició hacia las 19:30 h de la tarde, cuando los manifestantes cortaron cuatro grandes avenidas de la ciudad: la Meridiana, a la altura de Fabra i Puig --algo que vienen haciendo desde hace justo un mes a la misma hora--; la Diagonal, a la altura del Metro de María Cristina; y la Gran Vía en dos intersecciones: con la calle Padilla y la plaza Universidad, donde desde hace semanas permanece acampado un grupo de estudiantes nacionalistas.

Los Mossos d'Esquadra intentaron desalojar a los concentrados en puntos como la Meridiana y la Diagonal, a la altura de Carlos III, adviertiendo con identificarlos. Algunos de ellos se desplazaron hacia otros puntos. Los convocantes, entre ellos la CUP, hicieron llamamientos en sus redes sociales para que se sumara más gente. Pero la protesta, contra la sentencia del procés, fue disuelta hacia las 22.30 horas, sin mayores incidentes.

Los radicales también convocaron concentraciones similares en otras poblaciones catalanas, como por ejemplo Sant Adrià de Besòs.

La amenaza: "Independencia o barbarie"

Este mismo miércoles, los CDR amenazaron a la ciudadanía con seguir extendiendo "el caos" en Cataluña si no se cumplen sus exigencias, hechas públicas a través de un comunicado. Entre ellas figuran la amnistía y puesta en libertad de "más de 40" políticos y activistas detenidos; la retirada de los policías y guardias civiles desplazados en Cataluña; la derogación de la denominada Ley Mordaza; el cese del consejero de Interior, Miquel Buch y la disolución de la BRIMO y la ARRO de los Mossos; y "hacer efectiva la declaración de independencia".

En el texto, los radicales advierten de que empiezan un nuevo ciclo de movilizaciones de la "Revuelta Popular" que, junto a los sabotajes de la plataforma Tsunami Democràtic, “han roto con la normalidad”. Y, al igual que esta última, se jactan de los daños y las "grandes pérdidas económicas" causadas con sus acciones de bloqueo de autopistas, carreteras, ciudades e infraestructuras de los últimos dos días. Y concluyen su escrito con una amenazadora sentencia: "Independencia o barbarie".