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Así quedaría el Parlament en las próximas elecciones de Cataluña / CG

El independentismo sigue en minoría en Cataluña: obtendría el 47,7% de los votos

Una encuesta realizada por NC Report otorga a ERC la hegemonía en el Parlament por encima del PDECat tras las posibles elecciones del 14 de febrero, mientras que vislumbra la entrada de Vox

Fernando Baquero
5 min

A cuatro meses vista de las próximas elecciones en Cataluña, los equilibrios se mantienen; es decir, poco o nada cambiará en las urnas y seguirá la igualdad entre los independentistas y los llamados constitucionalistas. Con todo, los partidos que abogan por la ruptura con España obtendrían el 47,7% de los sufragios –el mismo apoyo que en los comicios del 2017—, con ERC en cabeza y, por lo tanto, contarían votos en minoría. Otra cosa será que, favorecidos por la ley electoral, vuelvan a sumar los diputados necesarios para entrar en la Generalitat.

Las espadas están en alto tras la inhabilitación de Quim Torra. Si nada –la pandemia— lo impide ni nadie lo remedia –y parece complicada la investidura de un nuevo candidato ya no propuesto por la oposición, sino por los mismos partidos de un Govern dividido—, habrá elecciones en Cataluña en 2021. El presidente del Parlament, Roger Torrent, dio el pistoletazo de salida al inmediato horizonte electoral al desvelar que la fecha más posible probable para decidir el futuro mapa político de Cataluña es el 14 de febrero.

El independentismo se estanca

Según la última encuesta al respecto realizada por NC Report para La Razón, el independentismo no consigue aumentar apenas su apoyo social a pesar de disponer de un espectacular entramado de captación y convicción, basado en el control que ejerce sobre los medios de comunicación públicos y sobre otros aparatos de propaganda.

A tenor de los datos aportados por NC Report, los grupos secesionistas prácticamente calcarían los porcentajes de las elecciones de 2017.  El bloque formado por PDECat, ERC y la CUP –y, posiblemente, JxCat— obtendría hoy el 47,7% del apoyo de la sociedad catalana, un incremento apenas imperceptible con respecto al que logró en la última cita electoral, cuando las tres fuerzas sumaron el 47,5%.

Descenso del PDECat

El bloque separatista, una vez más, sale beneficiado del arcaico reparto electoral establecido, que premia a las circunscripciones con menor número de habitantes. Eso permite al secesionismo mantener su mayoría en el Parlament, que si en 2017 alcanzó los 70 escaños ahora experimentaría un ligero incremento de dos asientos.

Lo que sí se refleja en esta encuesta es la ratificación de la intención de voto con respecto a la última cita electoral autonómica. El gran beneficiado es ERC, que ascendería hasta los 35 escaños, por delante de los 31 del PDECat, que caería tres. Los herederos de Convergència perderían casi 140.000 votantes, y las cifras de los republicanos serían muy similares a las de entonces (942.000).

Batacazo de Ciudadanos

Aunque la CUP perdería cerca de 11.000 votos ganaría dos asientos por cómo se establece el reparto en el Parlament, y el bloque constitucionalista saldría perjudicado. Gran parte de culpa la tendría el batacazo de Ciudadanos, que pasaría de ser la primera fuerza política hace tres años (con 36 escaños) a perder 20 si las elecciones se celebraran ahora.  El trasvase al PSC parece evidente al observar que la formación de Miquel Iceta aumentaría de 17 a 25 asientos en el Parlament. Los comunes ganarían un diputado (9), mientras que el PP subiría (de 4 a 10) hasta el 18,1% de los votos.

La alta abstención, prevista en el 19,3% y el hecho de que el aumento del PP sería prácticamente indetectable en número de escaños, facilitaría la entrada de Vox, que sumaría 200.00 sufragios, que le permitirían acceder a la Cámara catalana con tres escaños.