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Prensa extrajera en el Tribunal Supremo, donde se celebra el juicio del 'procés' / FOTOMONTAJE DE CG

Un independentismo en crisis quema su último cartucho en el juicio del ‘procés’

Busca la agitación internacional mediante el adoctrinamiento de las ‘embajadas’, observadores y un despliegue de TV3 sin precedentes, en la cuenta atrás que se dieron ERC y JxCAT hace tres meses

14.01.2019 00:00 h.
9 min

El proceso independentista ya no da más de sí. Descartada la unilateralidad, que hoy solo defienden un pequeño séquito inflexible de Carles Puigdemont, y dada la división interna de los partidos secesionistas, la agitación internacional deviene como el último cartucho para el rearme de este espectro ideológico. El juicio que se reanudará en breve en el Tribunal Supremo –el traslado de los presos procesados está previsto para la última semana de enero— es el último cartucho que tienen las formaciones soberanistas, dispuestas a darlo todo para encontrar las complicidades internacionales que hasta ahora no han tenido.

“La tregua se acaba, internamente la cosa no da más de sí. Queda por ver si el tema de los presupuestos se convierte en el cisma final”, explican fuentes secesionistas, en referencia al cierre en falso de la crisis, la más grande y más publicitada entre Junts per Catalunya y ERC, registrada hace tres meses a consecuencia del voto de los diputados procesados en el Parlament.

La tregua se acaba

El presidente Quim Torra (JxCAT) y el vicepresidente Pere Aragonès (ERC) se conjuraron entonces para aguantar hasta la celebración del juicio por el referéndum del 1-O en el Supremo. Pero ambas partes llegan completamente desfondadas y con una nueva batalla en ciernes, la de los Presupuestos Generales del Estado. Apoyar o no las cuentas del Gobierno de Pedro Sánchez divide de nuevo a los socios, así como a las filas neoconvergentes, mientras que la CUP y la Assemblea Nacional Catalana (ANC) se desmarcaron hace tiempo de un Govern que, consideran, no quiere implementar la república y sigue instalado en el "autonomismo".

Mientras los republicanos y PDeCAT son partidarios de permitir su tramitación, Torra y Puigdemont apuestan por el bloqueo. Está en juego que se precipite un nuevo gobierno español posiblemente apoyado por PP, Ciudadanos y Vox, tal como ha ocurrido en Andalucía. Y también una crisis de gobierno que daría paso a nuevas elecciones catalanas.

El presidente Quim Torra (d) y el vicepresidente del 'Govern', Pere Aragonès (i) tras la reunión celebrada para escenificar el fin de las hostilidades independentistas / EFE

Quim Torra (d) y Pere Aragonès (i) tras la reunión celebrada para escenificar el fin de las hostilidades independentistas

De todas formas, Torra ya avisó de que no toleraría una sentencia condenatoria, que se prevé para después de las elecciones municipales. Léase dimitir, pues ese es el mensaje que el presidente ha transmitido a algunas formaciones de la oposición. Pero de momento hay que afrontar el juicio, donde precisamente estará Vox como acusación popular.

La presencia de Vox en el juicio

El espectáculo está garantizado. Y también el uso de la vista oral en general y de la presencia de este partido de ultraderecha en particular, por parte de un independentismo dispuesto a potenciar su campaña exterior contra el “Estado opresor”. Lo hará mediante la presencia de observadores internacionales y el adoctrinamiento de las “embajadas” del Govern. Hasta ahora, el independentismo no ha logrado ninguno de los tres requisitos que fijó el expresidente Artur Mas: ni ha logrado una mayoría suficiente, ni se ha ceñido a la ley ni cuenta con apoyo internacional.

“Vamos a estar muy atentos a lo que diga la diplomacia catalana porque se avecina una fuerte campaña durante el juicio”, explican a Crónica Global fuentes del Ejecutivo español. En este sentido, aseguran tener constancia de que la Generalitat ha aleccionado a sus delegados en el exterior, recuerdan que la red no para de crecer y que la idea es actuar de altavoz de esos mensajes destinados a favorecer el desprestigio de España. En efecto, tras la reapertura de las oficinas de Reino Unidos e Irlanda, Alemania, Estados Unidos, Italia, Suiza y Francia, llegaron las de Europa Central, Países Bálticos, Balcanes, Portugal, Países Nórdicos y Mediterráneo (Beirut).

Los viajes de Bosch y Torra

El nuevo consejero de Acción Exterior, Alfred Bosch, intensificará sus viajes a las grandes capitales del mundo para explicar que el independentismo es cada vez "más mayoritario". En paralelo, Torra se desplazó ayer a Washington para dar una conferencia invitado por el director fundador del The Martin Luther King Jr. Research and Education Institute, Clayborne Carson. La intervención lleva por título ‘Derechos Civiles y autodeterminación: una perspectiva catalana’, donde explicará su proyecto político para Cataluña.

Especialmente relevante será la presencia de observadores internacionales. Para ello se creó la Trial Watch – Catalan Referendum case, plataforma de entidades dedicadas a la defensa de derechos y libertades de la ciudadanía con el fin de gestionar y facilitar la presencia de observadores estatales e internacionales en el juicio que se desarrollará ante el Tribunal Supremo contra políticos y líderes sociales catalanes. Las entidades impulsoras son la Associació Catalana per a la Defensa dels Drets Humans, Col.lectiu Praga, Institut de Drets Humans de Catalunya, Irídia, International Institute for Nonviolent Acion y el Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans (OSPDH) de la Universitat de Barcelona.

Presión a los corresponsales extranjeros

Transmitir la idea de que los procesados no tendrán un juicio justo es la misión de esta plataforma, así como de los responsables de la diplomacia catalana del Govern a través de los corresponsales internacionales destinados en España. Las presiones a estos profesionales con motivo del 1-O quedaron reflejadas en un informe de Reporteros sin Fronteras.

Grupos de juristas contrarios a la secesión se han movilizado para intentar contrarrestar la divulgación de la mala imagen de la Justicia española. Asociaciones de toda España impulsan un manifiesto en el que se rechazan las intromisiones de determinados sectores políticos, así como sus críticas prematuras ante la vista oral por la causa del procés que se reanudará en los próximos días en el Tribunal Supremo.

Oriol Junqueras y Carles Puigdemont separados por un micrófono de TV3 / FOTOMONTAJE DE CG

Oriol Junqueras y Carles Puigdemont separados por un micrófono de TV3

Pero la artillería propagandística del Govern es potente y TV3 sigue siendo su principal baza. La televisión catalana tiene previsto retransmitir en directo todas las sesiones del juicio. El objetivo es convertirse en el principal altavoz mediático fuera de las fronteras catalanas. Según avanzó Crónica Global, la idea es potenciar su streaming a través de una web en catalán, castellano e inglés. La duda es quién controlará esas emisiones, dado que la  Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), está en fase de renovación y, en principio, JxCAT debería pasar el testigo a ERC al frente de TV3.

Es el líder de los republicanos, Oriol Junqueras, quien se sienta en el banquillo, no así Puigdemont, que permanece fugado en Waterloo, desde donde también quiere hacer apología internacional de las “regresiones democráticas” españolas a través del llamado Consejo de la República. Sin embargo, a pesar de que las negociaciones sobre el control de los medios catalanes parecían cerradas y con nombres sobre la mesa, esa renovación permanece bloqueada.