Menú Buscar
Imagen de una delegación de la Hacienda catalana, donde algunos trabajadores se pelan de frío / CG

Los empleados de la Hacienda catalana se pelan de frío

Los sindicatos denuncian incumplimientos de la normativa de riesgos laborales; Economía sólo admite "incidencias ya resueltas"

5 min

Los empleados de la Hacienda catalana se pelan de frío. Las prisas por abrir oficinas de la Agencia Tributaria de Catalunya (ATC) del Govern de la Generalitat cesado llevaron a incumplir la normativa en materia de riesgos laborales en cuanto a climatización y cableado, según los sindicatos. La vicepresidencia de Economía matiza esa versión y sólo admite "incidencias" en las "máquinas de clima y reflejos de la luz" que las empresas constructoras "ya resolvieron".

El sindicato CCOO está peinando cada uno de los 32 puntos de liquidación de impuestos para cerciorarse de que se ajustan a ley. Por ahora y con las oficinas examinadas, algunos de los exámenes han salido negativos. "Cataluña pasó 40 años con el embrión de la Hacienda catalana: las oficinas de liquidación que pendían de la Dirección General de Tributos. El último Govern aceleró las aperturas por los motivos que fueren. Para ello utilizó dos vías: las llamadas compartidas, que coexisten con ayuntamientos o consejos comarcales, y las propias. Hay problemas en todas", han indicado.

"Sin ventanas"

La agrupación se refiere, entre otros, a los puntos de recaudación impositiva que la vicepresidencia de Economía y Hacienda, dirigida en aquel momento por el exconseller Oriol Junqueras, abrió el 4 de septiembre. "Tenemos oficinas en bajos sin ventanas y, por lo tanto, sin ventilación. Existen locales en los que el falso suelo cruje porque está mal instalado sobre el cableado eléctrico. Hay espacios en los que el personal ha pasado días a 14 grados porque la calefacción no daba, y eso que llevaron aparatos extra", ha indicado la misma fuente.

La parte social lo atribuye a "las prisas" por abrir los puntos de atención al contribuyente. "Se alquilaron espacios, como antiguos pequeños comercios, que no estaban preparados para albergar dependencias de este tipo", ha manifestado CCOO, que avisa de que hay 270 trabajadores territoriales de la ATC, por unos 805 en total.

"Incidencias ya resultas"

La vicepresidencia de Economía matiza esa versión. Admite "alguna incidencia" en septiembre de 2017, atribuible "a las mismas reformas iniciales de las 14 oficinas y a la puesta en marcha de todos los puntos de forma simultánea". Dichas anomalías afectaron a las "máquinas de clima, reflejos de luz y otros aspectos relacionados con el inicio de actividad en unos espacios que no habían tenido nunca esa función".

En cualquier caso, las empresas constructoras que acometieron las obras "resolvieron paulatinamente" esos problemas. En paralelo, la consejería informa de que "se ha realizado una evaluación de riesgos laborales de las oficinas, que ya ha aprobado el comité de seguridad y salud de la ATC". Las medidas que establece ese plan, ha agregado la misma fuente, "se implementarán en las próximas semanas".

Oficinas sin dirección

La oficina de prensa también ha arrojado luz sobre la convocatoria de plazas de directores para once locales territoriales de los 14 que estrenaron Junqueras y su equipo en septiembre de 2017, un mes antes del referéndum ilegal de secesión en Cataluña y tres antes de que el Govern fuera cesado y la Generalitat intervenida tras una declaración unilateral de independencia (DUI) fallida.

"Se trata de incorporaciones previstas, ya que el personal que ejercía las funciones se incorporó de forma interina. Con esta convocatoria se cumple la ley y se dota a estos puntos de una plaza fija de dirección. No es nueva estructura", ha indicado una portavoz. Los sindicatos, por su parte, han matizado que hay centros de la ATC que aún carecen de gerente, pues Economía no halló a nadie cualificado para ese rol. Ello, según Economía, no afecta a la operativa de la Hacienda catalana, pues las funciones las asume el coordinador de asistencia y procesos tributarios.

Destacadas en Política