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Josep Rull (i) y Jordi Turull escuchan a Carles Puigdemont por videoconferencia / EFE

Guerra entre PDeCAT y Puigdemont por el debate de investidura

Turull y Rull se movilizan para ser candidatos a la presidencia si el expresidente no regresa de su 'exilio', lo que colisiona con Junts per Catalunya, que piensa en Elsa Artadi

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Lejos de ser una jugada redonda, la huida de Carles Puigdemont a Bruselas ha provocado un nuevo enfrentamiento entre PDeCAT y los cerebros de Junts per Catalunya, la candidatura del expresidente catalán donde la nueva Convergència es una convidada de piedra. Tras la anulación de la euroorden por parte del Tribunal Supremo, la gran incógnita es si Puigdemont volverá para la investidura o si prolonga sine die su exilio belga.

Eso ha suscitado movimientos en PDeCAT, donde Jordi Turull y Josep Rull, recién salidos de la cárcel donde han cumplido prisión preventiva, son valorados como posibles candidatos. Pero eso colisiona con el equipo de Puigdemont, donde la alternativa es Elsa Artadi, la directora de campaña, mujer de confianza del exalcalde y exmilitante de PDeCAT. Esta última condición irrita a los convergentes. Pero lo que más indignación causa en los inquilinos de la sede de la calle Provença es que Artur Mas y Francesc Homs se hayan posicionado a favor de Artadi en el supuesto de que Puigdemont no regrese.

¿Pero quién manda en PDeCAT?

Consideran ambos veteranos convergentes que la fórmula de JxCat es su criatura, es decir, una pseudocandidatura transversal sin cargos orgánicos de PDeCAT, que a cambio de ceder todos el protagonismo electoral, se reserva para liderar el futuro grupo parlamentario que se forme tras el 21D. Así lo pactaron Mas y la coordinadora del partido, Marta Pascal, con Puigdemont durante su visita a Bruselas del pasado 10 de noviembre.

Dicho de otra manera, hoy es difícil saber quién manda realmente en PDeCAT, donde la vieja guardia no parece tener intención de retirarse.

pascal batet artadi

Marta Pascal (i), Albert Batet y Elsa Artadi (d)

En lo que sí parece haber acuerdo entre las distintas familias convergentes es en el rechazo a investir a un hipotético candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat. Tal como publicó Crónica Global, Puigdemont solo regresará a Cataluña si tiene posibilidades de ser investido. Y hace valer su condición de “presidente legítimo” para pedir el apoyo de las fuerzas independentistas aunque JxCat no gane los comicios.

Forzar elecciones antes que investir a ERC

Es decir, que PDeCAT prefiere forzar nuevas elecciones a investir a un presidente de ERC. “Así condenan a los republicanos a tener que recurrir a la izquierda española para lograr apoyos, con el desgaste que ello supone para el partido de Junqueras”, explican fuentes independentistas. Mientras, añaden, PDeCAT asistiría a una nueva travesía del desierto, pero ganaría tiempo para rearmarse como partido, volver a la marca Convergència y a los valores de seny y moderación que un día caracterizaron CDC.

No verían con malos ojos ese viraje los diputados del PDeCAT en Madrid, Jordi Xuclà y Carles Campuzano, afines a Pascal. Por el contrario, el entorno de Puigdemont no quiere ni oír hablar de ese regreso a los orígenes. De ese desmarque, explican en el partido, dan fe los intentos de JxCat por desalojar de la fila cero a Mas, Pascal, David Bonvehí y Xavier Trias en el acto de arranque de campaña. No lo lograron.