El SOS de la Guardia Civil en Cataluña: "Estamos en la diana"

El jefe del instituto armado en la autonomía lamenta que les llamen "torturadores, asesinos y violadores" desde la intervención del 1-O

Imagen de una manifestación contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Calella (Barcelona) / CG
12.10.2018 08:26 h.
4 min

Es la llamada de socorro de la Guardia Civil en Cataluña. Y la hace una voz cualificada. El general de División de la Zona de Cataluña del instituto armado, Pepe Garrido, lamentó ayer que el cuerpo "esté en la diana" desde la intervención de los efectivos en el referéndum ilegal de secesión del 1 de octubre de 2017. "Nos llaman torturadores, asesinos y violadores", lamentó durante el día de la patrona del cuerpo en el cuartel de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) ayer.

En el marco de la celebración del día grande del cuerpo en la región, Garrido indicó que el 1 de octubre del año pasado "actuaron para garantizar la ley y el orden, y persiguieron a los que la desobedecieron". En el mismo sentido, el jefe de la Guardia Civil en Cataluña quiso destacar las actuaciones para perseguir delitos como el de malversación de fondos, desobediencia, rebelión o sedición por parte de cargos o representantes públicos. Ello no ha sido inocuo para este cuerpo de seguridad. "Nos ha situado como referente de la ley y el orden", leyó el general.

Acoso

La otra cara de la moneda de las operaciones del instituto armado ha sido la actitud hostil de "grupos minoritarios". Garrido recordó que han actuado bajo presión "mediática, social e institucional", lo que ha colocado a la Benemérita "en el punto de mira de colectivos minoritarios que para defender sus ideas solo saben acudir fuera de la ley y ampararse en el desorden público". No obstante, ello no desanimará a los agentes. "Estas actitudes bellacas no nos harán cambiar la forma de actuar ni nuestro deseo de dar el mejor servicio", subrayó.

Con lo que respecta a los insultos que profesores del instituto IES Palau de Sant Andreu de la Barca profirieron contra la Guardia Civil ante sus hijos tras la actuación del 1-O en 2017, y que generaron una investigación por presunto delito de odio, Garrido tildó de "indeseables" a los que llamaron fascistas al cuerpo y afeó que las descalificaciones se produjeran "al refugio de sonrisas burlescas, falsas y cobardes". Estas actitudes, según él, son propias de "regímenes totalitarios".

Relaciones con los Mossos d'Esquadra

En relación a los vínculos con los Mossos d'Esquadra, el general de zona señaló que se ha establecido una colaboración fluida, ya lejos "la cizaña que se intentó sembrar hace un año entre ambos cuerpos no ha llegado a arraigar lo suficiente para olvidar que la lealtad entre compañeros de armas está por encima de ambiciones que no respeten la ley y el orden". En este sentido, Garrido pidió a la policía catalana "apoyo" para lidiar con delitos de odio o similares que sufran los agentes en Cataluña.

Admitió el alto mando del instituto armado que el cuerpo pasó "momentos difíciles" en la región en el pasado, pero que dichos obstáculos ya están superados. La Guardia Civil goza ahora de prestigio internacional en su labor de "proteger el espacio de libertad y seguridad".

¿Quiere hacer un comentario?