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Teresa Jordà, consellera de Acción Climática y responsable de la Agencia de la Natura / EP

El Govern da los primeros pasos para crear una eléctrica pública

La Consejería de Acción Climática inicia los trámites para extinguir la concesión de tres centrales hidroeléctricas, cuya gestión correrá a cargo de la Agencia Catalana del Agua

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El Govern empieza a dar forma a su eléctrica pública. La Consejería de Acción Climática dirigida por Teresa Jordà ha puesto en marcha el proceso de reversión de la concesión de la central hidroeléctrica de Can Trinxet, en Sant Quirze de Besora (Barcelona), así como la extinción de otras dos concesiones en las centrales de la Cúbia (Ripoll) y Vilana (Bescanó). En este último caso, el Ejecutivo autonómico ha sancionado hasta ocho veces al titular por incumplimiento reiterado del caudal concesional y de mantenimiento, y por no contar con los sistemas de control obligatorios.

La iniciativa se enmarca en el plan estratégico del Govern para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y potenciar las fuentes de energía limpias. El objetivo de la Generalitat es conectar 12 gigavatios (GW) de energías renovables en Cataluña hasta 2030 y alcanzar un horizonte de descarbonización plena en 2050.

Cataluña, a la cola

Actualmente, Cataluña se encuentra en el furgón de cola de las energías alternativas en el conjunto de España. Durante la última década, la parálisis administrativa ha impedido la creación de apenas nuevas instalaciones fotovoltaicas y eólicas en la autonomía. Los datos no engañan: la comunidad vecina de Aragón, que cuenta con un tercio de la superficie de la catalana, produce 4.155 megavatios (MW) de energía eólica, frente a los 1.269 MW generados en Cataluña.

La central hidroeléctrica de Riba-roja d'Ebre / EUROPA PRESS
La central hidroeléctrica de Riba-roja d'Ebre / EUROPA PRESS

Por otro lado, la reciente normativa autonómica sobre renovables se ha topado con el rechazo tanto de las asociaciones del sector, como Eoliccat y UFEC, como de Foment del Treball, Pimec y la Cámara de Comercio de Barcelona. Si bien la consejera ha moderado algunos de los aspectos más contestados por los promotores, como su negativa a los grandes proyectos renovables en el caso de la eólica flotante.

Hidroeléctricas públicas

Para revertir esta situación, Jordà ha propuesto la creación de una energética pública que se nutriría, en parte, de las hidroeléctricas que operan en la región en régimen de concesión. Estas instalaciones generan entre el 50 y el 70% de la producción eléctrica renovable, según la pluviometría actual, y entre el 8 y el 13% de la producción eléctrica total de Cataluña

De las 229 centrales existentes --que suman 250 captaciones, 139 titulares y 227 megavatios (MW) de potencia instalada--, tres caducan en un periodo de 10 años y 12 más en 20 años. El resto de adjudicaciones se extienden hasta el año 2061. El Departamento ha iniciado un proceso de revisión para poner estas infraestructuras bajo la gestión de la Agencia Catalana del Agua (ACA). Este trámite se alargará entre 12 y 18 meses.