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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, junto a los miembros de su gobierno, durante la declaración institucional que ha realizado en la galería gótica del Palau de la Generalitat / EFE

El Govern se aferra al 1-O aunque incumple su propia ley

El golpe policial contra la logística del referéndum impide al Ejecutivo de Puigdemont cumplir con la norma que regula una votación sin censo, ni tarjetas censales ni papeletas ni mesas constituidas

22.09.2017 00:00 h.
7 min

“El referéndum está alterado”, admitía ayer, 20 de septiembre, el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en referencia a las últimas operaciones judiciales contra la logística de la consulta. A diez días de la fecha señalada para realizar esa votación, la Generalitat no tiene censo, ni tarjetas censales, ni papeletas ni un organismo que garantice el rigor y transparencia del 1-O.

Todo ello viene contemplado en una ley del referéndum, aprobada contra viento y marea en el Parlamento de Cataluña con los votos de Junts pel Sí y la CUP. Una ley que el propio Govern incumple. Pere Lluís Huguet, expresidente del Consejo de la Abogacía catalana y promotor de la plataforma de juristas Llibertats, analiza para Crónica Global los preceptos de la ley del referéndum que, a menos de dos semanas del 1-O, se están incumpliendo.

Terminó el plazo

Ayer se cumplía el plazo para que la Generalitat hiciera pública la composición de las mesas electorales. Puigdemont anunció en las redes sociales la lista de los locales donde se podrá votar, pero “la gran incógnita que afecta a las garantías fundamentales es la composición de las mesas”, explica Huguet.

La Ley Orgánica de Régimen Electoral (LOREG) establece que el sorteo de los presidentes y vocales de las mesas sea público. La incautación de tarjetas censales efectuada por la Guardia Civil el pasado fin de semana ha impedido que los ciudadanos reciban en sus casas esas notificaciones. La ley del referéndum establece que, en el supuesto de que no se puedan designar a los responsables de las mesas y no haya sustitutos, se puede ordenar que formen parte de ella “el número de electores presentes en el local que sean necesarios en el orden en el que estén dispuestos a emitir el voto”.

Se da la circunstancia, recuerda el abogado, de que la Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha llamado a los independentistas a madrugar y emitir el voto entre las nueve y las diez de la mañana del 1-O, con la finalidad de “resistir” una posible intervención policial. “Por tanto, esas mesas estarían dirigidas por activistas, lo cual atenta contra el principio de imparcialidad exigido. ¿Qué garantías puede tener una votación organizada de esta forma?”.

Imprimir la papeletas en casa

Asimismo, los cuerpos policiales han intervenido el grueso de las papeletas de votación, de ahí que los organizadores animen ahora a los votantes a imprimirlas en casa. “Eso está prohibido por la propia ley. Todas las papeletas deben ser iguales. Es nulo el voto que no se ajusta al modelo oficial. Y esto se hace así para evitar manipulaciones y problemas en el escrutinio”, indica Huguet.

Pere Lluís Huguet, impulsor de la plataforma 'Llibertats' y del manifiesto en defensa de la ley / CG

Pere Lluís Huguet, expresidente del Consejo de la Abogacía catalana y promotor de la plataforma de juristas Llibertats

Pero uno de los pilares de cualquier votación con garantías es el censo, que debe ser exhibido con 10 días de antelación a la celebración del 1-O. Las detenciones contra los altos cargos practicadas por la Guardia Civil el pasado miércoles se deben a las sospechas de que la Generalitat podría estar utilizando datos personales de forma ilegal. “La lista de electores está en manos de la Oficina del Censo, que depende de la Junta Electoral Central. La transferencia de datos se hace mediante ley porque vulnerar la protección de los mismos es delito”, explica el jurista.

En el caso del referéndum, sería la Sindicatura Electoral Catalana la que debería gestionar todo ese proceso, pero el Tribunal Constitucional acaba de acordar la imposición de multas coercitivas diarias a los integrantes de esa sindicatura si no acatan la suspensión de la votación. “Por no hablar de la composición de esta figura creada por la ley del referéndum. En las juntas electorales, la mayoría de sus miembros son jueces imparciales. En la sindicatura no son jueces, están vinculados a formaciones independentistas y elegidos por el Parlament por mayoría simple”.

¿Dónde están las urnas?

La gran pregunta a estas alturas en materia de logística del referéndum es ¿dónde están las urnas?. Según la ley del referéndum, deben estar hechas “de un material resistente con una tapa que incluirá una ranura en el centro por donde se introducirán los votos. La tapa cerrará completamente la urna, que se deberá precintar antes del inicio de la votación”.

En definitiva, según Pere Lluís Huguet, “el referéndum planteado por el Govern incumple el código de buenas prácticas de la Comisión de Venecia –órgano asesor de la Unión Europea— que los propios independentistas llegaron a invocar”. Una comisión que, entre otras obligaciones, establece la neutralidad de los gobiernos, el acatamiento a la Constitución y las leyes del Estado donde se celebra el referéndum y un amplio acuerdo con los partidos de la oposición. “Nada de eso se cumple”, dice Huguet.