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El asesor del Govern en materia de estudios y coordinación de políticas públicas, Pau Bossacoma / CG

El Govern argumenta con un nuevo estudio cómo una Cataluña independiente seguiría en la UE

Un informe de la Generalitat propone un “régimen transitorio” en el que el hipotético nuevo Estado debería esforzarse por cumplir los requisitos comunitarios

02.01.2017 19:15 h.
4 min

2017, el año del “referéndum sin dilaciones ni excusas” en Cataluña en un momento en el que el apoyo al independentismo se desinfla, comienza con un nuevo gesto de los partidarios del procés. Un estudio editado por la Generalitat propone una “solución transitoria” para que la región mediterránea permaneciese en la Unión Europea tras la hipotética separación de España.

El ensayo, Secesión e integración a la Unión Europea, es del asesor del Govern en materia de estudios y coordinación de políticas públicas, Pau Bossacoma, quien desvincula el contenido del informe de cualquier responsabilidad del Institut d’Estudis de l’Autogovern (IEA) de la Generalitat, que lo ha editado.

Adaptación a los cambios imprevistos

El argumento del informe es que la Unión Europea se ha adaptado a los cambios internos no previstos que han afectado a otros estados miembro, como la reunificación de Alemania y la pérdida de territorio de Francia por la independencia de Argelia.

El autor rechaza la aplicación del artículo 49 del Tratado de la UE, que prevé ampliaciones externas, y sostiene la pertinencia del artículo 48 para adoptar una “solución transitoria”, ya que se trataría de una ampliación interna. En este hipotético escenario, Cataluña debería “esforzarse en cumplir los requisitos y obligaciones que impone el derecho de la UE”.

Independientes, pero españoles

Alerta de que “la manera y el contexto en los que se acceda a la independencia son relevantes en términos de continuidad en la Unión”. Y asegura que una secesión pactada no presentaría dificultades, pero la unilateralidad solo sería aceptable tras el agotamiento de las vías negociadas y constitucionales y con el apoyo de una mayoría democrática clara y sostenida en el tiempo.

Advierte de que, en la fase posterior a la consolidación del Estado catalán, los estados miembros de la UE deberían decidir por unanimidad si aceptan o rechazan la permanencia de una eventual república catalana. Es más, alega que los mismos catalanes –que mantendrían la nacionalidad española, según el artículo 11.2 de la Constitución— deberían votar en referéndum el ingreso o no en la UE después del régimen transitorio.

Las exrepúblicas soviéticas y yugoslavas

Para terminar, augura un posible interés de la UE en debilitar los estados grandes porque, a su juicio, son los más reacios al proceso de integración y a la cesión de soberanía. Y recuerda que “la ampliación externa de la UE en las últimas décadas se ha nutrido notoriamente de las secesiones de las exrepúblicas soviéticas y yugoslavas”.