Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El abogado Gonzalo Boye y su cuarto libro, 'Se llama cáncer'

Gonzalo Boye ya hace negocio con el espionaje sufrido con Pegasus

La editorial de su último libro lo promociona con un extracto del capítulo que el abogado dedica a este programa israelí

3 min

El abogado Gonzalo Boye, uno de los más de 60 ciudadanos de círculos independentistas víctimas del espionaje sufrido a través del programa Pegasus, ha empezado a rentabilizar este hecho apenas unas horas después de que saliera a la luz. La editorial Roca, que publica su último libro, Se llama cáncer, promociona la obra con un extracto del capítulo que el autor dedica a este software israelí.

En Se llama cáncer, Boye analiza, "a partir de situaciones concretas", "datos", "vivencias, sensaciones, sentimientos y reflexiones" derivadas del procés, "cuán grave es el estado actual" del sistema judicial en España. Y, en el capítulo final, se refiere a Pegasus, unas líneas que destaca la editorial en la promoción de la obra.

El CNI, casi descartado

Para Boye, Pegasus ha afectado no solo su "derecho al secreto de las comunicaciones y a la intimidad", sino también el de las personas de su entorno y, "muy especialmente, el secreto profesional" de todos sus clientes. "En algunos casos, incluso, se les ha podido poner en riesgo vital, cosa que veremos con el paso del tiempo", desliza.

El abogado, que ha defendido en los últimos tiempos a Carles Puigdemont y Valtònyc, entre otros, añade que le cuesta creer que el CNI esté detrás de este espionaje, bien que no lo descarta, dado que este organismo cuenta con "mecanismos legales y amparo judicial para realizar tareas de estas características" y "sin saltarse la ley".

Perseguirá a los autores

"No tengo duda de que en esto hay uniformados embarcados, y pensar lo contrario no solo es un acto de ingenuidad, sino también, y posiblemente, de encubrimiento", apostilla. Además, avisa de que van a perseguir a los autores en "todas las jurisdicciones donde estos delitos se cometieron". 

Para terminar, declara que "Pegasus se ha usado para espiar a los opositores, catalanes y no catalanes", pero que la víctima es la sociedad "en su conjunto, porque la violación del secreto de las comunicaciones, de la vida privada y de los derechos fundamentales" afecta a todos. "Este tipo de dinámicas represivas tienen eso: si no se cortan de raíz, tienden a expandirse", sentencia este abogado, condenado en 1996 como colaborador del secuestro del empresario Emiliano Revilla, perpetrado por ETA, aunque él siempre ha negado vínculo alguno.