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Pedro Sánchez ofrece una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa / EFE

El Gobierno aplica un 155 oficioso con el control del Ejecutivo de Torra

Sánchez da la orden y hasta tres ministros, con Marlaska a la cabeza, monopolizan todas las explicaciones sobre la situación en Cataluña

19.10.2019 00:34 h.
7 min

La semana ha dejado noqueado al Govern de Quim Torra. Los actos violentos, la imposibilidad de tomar una decisión, la debilidad interna, con el consejero de Interior, Miquel Buch, en la cuerda floja, la ha aprovechado el Gobierno de Pedro Sánchez, que ha aplicado un 155 oficioso.

Cargas policiales en Via Laietana durante el día más violento en Barcelona / TWITTER

La orden es clara. Moncloa ha trazado un plan en el que una serie de ministros protagonizan todo lo relacionado con la situación de Cataluña. Lo ha diseñado el propio Sánchez, según las fuentes consultadas, en contacto permanente con el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que es el encargado de coordinar las fuerzas de seguridad, de ofrecer explicaciones a los medios, de forma individualizada, y en comparecencias públicas. Los otros dos alfiles de Sánchez son la vicepresidenta Carmen Calvo y la ministra portavoz del Ejecutivo Isabel Celaá.

Fernando Grande-Marlaska durante su comparecencia con motivo de la sentencia del procés / EFE
Fernando Grande-Marlaska durante su comparecencia con motivo de la sentencia del procés / EFE

"Excelente" colaboración con los Mossos

El Gobierno de Torra ha quedado en fuera de juego. Esa debilidad la representa Miquel Buch, al que la ANC y Esquerra Republicana le han pedido la dimisión precisamente por verse superado por la Policía Nacional que, como su protocolo le permite, utiliza balas de goma, aunque se prohibieran en Cataluña con una ley en el Parlament para los Mossos d’Esquadra. La última decisión que podría tomar el Gobierno de Sánchez, además, arrincona a Buch, y eso sin restarle fuerza a la afirmación que repite Marlaska una y otra vez: “Hay una excelente colaboración entre los cuerpos de seguridad, y un trabajo magnífico de los Mossos d’Esquadra”.

El propio Marlaska la está ultimando, pero no se ha implementado todavía. La idea es autorizar a los GRS (Grupos de Reserva y Seguridad) de la Guardia Civil a que actúen en Barcelona y en el área metropolitana. Hasta este momento, habían quedado fuera de las operaciones para controlar los disturbios en Barcelona. No tenían competencia, pero se valora que puedan colaborar con los Mossos y la Policía Nacional. El ministro Marlaska señaló en la noche de este viernes que se cuenta, por ahora, sólo con la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra.

¿Buch, Torra?... en fuera de juego

¿Y quién habla y da la cara por todos ellos, en relación a los actos de violencia? Es el ministro Marlaska, este viernes en diferentes ocasiones, con una valoración y una advertencia clara en la última hora de la tarde: “Aplicaremos todo el peso del código penal a los violentos”, repitiendo que hablaba como coordinador “de todos los cuerpos de seguridad, también los cuerpos de seguridad autonómicos. ¿Buch, Torra? Fuera de juego. Apartados.

Imagen de un corte de vías ferroviarias por parte de independentistas radicales / EFE
Imagen de un corte de vías ferroviarias por parte de independentistas radicales / EFE

La orden es clara: estar en todos lados, participar en los medios, y mantener actualizada toda la información que se recibe, con el mensaje de que no habrá “sobreactuaciones”. Es Sánchez quien remata las propias intervenciones de los ministros. Este viernes, desde Bruselas, el jefe del Ejecutivo incidió en que no habrá “impunidad” para los violentos, y que los cuerpos de seguridad “pondrán ante la justicia” a los detenidos por los disturbios producidos en Barcelona y en otras localidades”. Justo horas antes, a media mañana, mientras Sánchez atendía a los medios en Bruselas, lo había anunciado Marlaska.

Con proporcionalidad

El plan es que se actuará “con proporcionalidad, y firmeza”, con la premisa de que “todos los escenarios están previstos y diseñados previamente”. Entre las medidas posibles, como le pide el líder del PP, Pablo Casado y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, está la Ley de Seguridad. Eso pasa por el control de la policía autonómica, pero eso ya lo tiene en la práctica el Gobierno, como apunta una de las fuentes consultadas. ¿Por qué? Porque es Marlaska el que coordina el dispositivo.

La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá / EFE
La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá / EFE

El papel de la ministra Carmen Calvo e Isabel Celaá es otro, pero complementario y "necesario”. La misión es ofrecer un mensaje de “calma”, de ayudar a “desescalar” el conflicto, con la idea de que el Govern de la Generalitat reaccione. El mensaje no es menos contundente, pero refleja la voluntad de Sánchez de actuar con “proporcionalidad”.

Manifestaciones pendientes

¿Qué podría hacer más el Gobierno español? Por ahora, nada más. Casado, Rivera e Iglesias tienen información de lo que ocurre. Y, pese a la retórica de los partidos de la derecha --al margen de las exigencias de Vox-- todos saben que, por el momento, se trata de una crisis de orden público importante. Y las elecciones están a la vuelta de la esquina.

El Govern de la Generalitat no está. Marlaska lo que ha hecho es llenar el vacío, consciente el Gobierno de que es su responsabilidad. Quedan, sin embargo, diversos días muy conflictivos en el calendario, con manifestaciones organizadas por el independentismo y por Societat Civil Catalana, que quiere reunir el máximo número de constitucionalistas. Queda, todavía, una larga semana hasta el 26 y 27 de octubre, con esas dos manifestaciones previstas.