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Gestión del Covid

La Generalitat admite que deberá dar pasos atrás en el plan de reapertura por la pandemia

La 'consellera' Alba Vergés critica ahora la gestión descentralizada del Gobierno: "Quiere demostrar que hace algo, pero cuando las situaciones son más complicadas, que lo hagan otros", se queja

5 min

La consellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, ha admitido que el aumento de contagios de coronavirus en los últimos días en Cataluña obligará a tomar decisiones "sí o sí" dirigidas a dar pasos atrás en el plan de reapertura progresiva de actividad tras las restricciones de la segunda ola.

Así lo ha asegurado este miércoles la dirigente del Govern independentista en una rueda de prensa en la que también han participado el conseller de Educación de la Generalitat, Josep Bargalló; el secretario de Salud Pública, Josep Maria Argimon, y el director general de Centros Públicos de la Consejería de Educación, Josep González-Cambray.

Más restricciones

Al ser preguntada sobre cuándo comunicarán esta decisión, la consellera ha insistido en que seguirán trabajando en las próximas horas y "tan pronto como sea posible" concretarán los pasos a seguir y las nuevas restricciones.

Según dicho plan, se plantean revisar las medidas cuando la rt es superior a 1 de forma permanente --como ocurre en la actualidad-- y se incrementan los nuevos ingresos semanales.

Aumento de los ingresos hospitalarios

Argimon ha explicado que cuando se da un aumento de casos positivos esto se traduce, al cabo de unos días, en más urgencias en la atención primaria, más ingresos en la atención hospitalaria y, finalmente, en más ingresos en las unidades de cuidados intensivos (UCI).

De hecho, el secretario ha precisado que con el nuevo método de cálculo --que permite conocer la situación epidemiológica con tres días de antelación-- han observado una "velocidad rápida de crecimiento" en el número de casos, la incidencia acumulada y la rt.

Riesgos de cara a la vacunación

Argimon ha alertado de que un incremento del impacto de la pandemia puede suponer que la inmunización de la vacuna "no tenga efecto": la primera vacuna que llegará a España es de dos dosis, la segunda de las cuales tiene que ser 21 días después de la primera.

Además, la inmunidad al virus no se consigue hasta después de siete días de la segunda dosis por lo que, si hay un brote en una residencia --la estrategia de vacunación empieza en los centros residenciales-- entre una dosis y otra, la vacuna no sería efectiva ante el coronavirus.

Plan de Navidad

Al ser preguntada sobre si el Govern se precipitó con el anuncio del Plan de adaptación de la actividad social de Navidad y cambio de año al Covid-19, la consellera Vergés ha defendido "la línea de trabajo de anticipación y la voluntad de dar pautas para tomar decisiones" del Govern.

Sobre el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, en el que se ha propuesto plantear medidas más restrictivas para Navidad, Vergés ha asegurado que lo harían igualmente "si la situación lo requiere".

Más críticas al Gobierno

Después de haberse pasado los primeros tres meses de estado de alarma criticando al Gobierno por su gestión centralizada de la lucha contra la pandemia, el Govern independentista critica ahora al Ejecutivo central por su gestión descentralizada. Incluso después de que éste aceptara hace dos semanas la pretensión de los dirigentes nacionalistas de la Generalitat de aumentar a diez personas las reuniones familiares navideñas, a pesar de que el Gobierno preveía inicialmente limitarlas a seis.

En su línea habitual, la consellera y la Generalitat insisten en subrayar que la toma de decisiones se haga sólo desde Cataluña y en criticar a terceros: "Hoy demuestra esta voluntad de intervenir, de demostrar que hace algo, pero cuando las situaciones son más complicadas, que lo hagan otros", ha criticado Vergés sobre el papel del Ministerio de Sanidad. Este último ha delegado este miércoles en las comunidades autónomas la decisión de reducir a menos de diez personas el límite máximo de las reuniones familiares navideñas.