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El consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch / EFE

La Generalitat admite fallos en la gestión de la explosión de Tarragona

El consejero de Interior se defiende de las críticas recibidas después de que no sonaran las alarmas de prevención

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El consejero de Interior, Miquel Buch, evita pronunciarse sobre la razón por la que no sonaron las alarmas de prevención por químicos en el aire tras la explosión en la empresa petroquímica Iqoxe en Tarragona que ha causado un muerto y ocho heridos y una persona desaparecida.

El responsable de la Generalitat asegura que deberán "replantear cuál es la mejor manera de actuar en este tipo de casos". Pese a las críticas recibidas porque Protección Civil no avisó debidamente a la población, Buch alega que, en la actualidad, "las sirenas no son la única manera de actuar", defendiendo el mensaje que difundieron a través de redes sociales donde sí se llamaba a confinarse a los vecinos de La Canonja y Vilaseca.

Desconocimiento

"Cualquier análisis será poco", asegura el consejero de Interior que justifica los fallos en los avisos de Tarragona diciendo que "fruto del desconocimiento se tuvo que esperar al análisis de la toxicidad del aire". Un mensaje que resulta contradictorio ya que preventivamente se hizo un confinamiento preventivo. En declaraciones posteriores al accidente en la petroquímica, Buch llegó a decir que no fue necesario activar las sirenas porque cuando iba a hacerse se conoció que los gases de la explosión no era peligroso.

El alcalde de La Canonja, Roc Muñoz, ya ha anunciado que el Ayuntamiento del municipio y el de Vilaseca pedirán una explicación sobre la razón que hicieron no activar las alarmas.

Error de protocolo

El subdirector de Protección Civil, Sergi Delgado, denuncia que "recibió tarde la información sobre la explosión por parte de la empresa" por lo que "retrasó la respuesta". Ante los hechos, han abierto una investigación. "No sabemos si fue por negligencia o porque se vieron superados por la situación" confiesan. Aun así, recuerda que las plantas que tratan productos químicos "tienen los canales directos para contactar con el Cecat", el Centro de Coordinación Operativa de Cataluña. Delgado admite que "hubo dificultades para poder evaluar los riesgos de la nube tóxica" porque "no se siguieron los protocolos de información" que supuso un decalaje a la hora de actuar, por que les "costó mucho" saber dónde fueron los hechos.

Por su parte, el consejero delegado de Iqoxe, José Luis Morlanes, evita revelar a qué hora se pusieron en contacto con Protección Civil y asegura que "hizo las cosas bien". En su comparecencia ante los medios ha requerido que se debe "comprender" la situación de los responsables de activar la alarma por riesgo químico "cuando no sabes donde están cinco compañeros". 

"Máxima colaboración"

La empresa, a través de un comunicado, anuncia también una investigación interna para detectar cuales han sido las causas de la deflagración y asegura que ofrece su "máxima colaboración" a Bomberos. IQOXE afirma que la explosión tuvo lugar a las 18:41 del 14 de enero en una planta inaugurada en 2017 y que, hasta el momento, funcionaba con "total normalidad".

El complejo petroquímico de Tarragona, donde está ubicada la planta de IQOXE, es el más grande del sur de Europa y se encuentra tan solo a dos kilómetros y medio de los núcleos de población. La plataforma de vecinos de la zona, Cel Net, que llevan años denunciando los riesgos que supone la planta para los habitantes de su alrededor, señalan que es "un cóctel químico convertido en polvorín que en días como ayer muestra su peor cara".

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