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Xavier García Albiol, presidente del grupo parlamentario del PP en el Parlament.

García Albiol se pone al frente de la oposición sin matices al 'procés'

El PP advierte al candidato que ni él ni ningún otro iniciará el camino de la ruptura con España

Redacción
3 min

“Ni usted, ni ningún otro iniciará un proceso de ruptura con España”. Así ha comenzado su discurso de rechazo del candidato Xavier García Albiol, presidente del grupo parlamentario popular y también ex alcalde, como Carles Puigdemont. Ha sido el más duro de los portavoces.

Los tres meses largos que han transcurrido desde las elecciones han estado llenos de anormalidades: el número tres de Girona será el presidente de la Generalitat, cargo al que debía optar el primero de la lista por Barcelona o, en todo caso, el cuarto, Artur Mas. Así se ha referido García Albiol la complicada vida política catalana.

Ataques de Mas a la CUP

Y más que complicada, a veces contradictoria, ha subrayado mientras recordaba algunas de frases gruesas que Artur Mas ha dirigido en las últimas semanas a las gentes de la CUP.

¿Por qué ahora, cinco años después de estar en el Govern, hablan ustedes de políticas sociales, de trabajo, de medidas sanitarias?, ha preguntado Albiol para subrayar las cambiantes políticas de CDC.

"Dimensión desconocida"

“Hace unos años usted dijo que llevaría a Cataluña a una dimensión desconocida; y es cierto. Es la única promesa que ha cumplido”, la lanzado contra el presidente saliente.

El dirigente conservador ha centrado buena parte de su discurso en subrayar la radicalidad que la asociación con la CUP confiere a JxSí.

La frase lapidaria de Mas

Y también ha recordado la frase de Mas sobre aquello de haber arreglado en las negociaciones lo que no dieron las urnas. Y le ha atacado muy duramente aludiendo a su legado, puesto que deja Cataluña en manos del radicalismo y los antisistema.

También ha negado a Puigdemont el derecho a hablar en nombre de Cataluña, como ha hecho varias veces en su discurso inicial. Y le ha reclamado respeto para la forma de sentirse de cada ciudadano de Cataluña respecto de su identidad territorial.

Tras admitir que Cataluña carece de un buen sistema de financiación, el dirigente popular se ofreció a elaborar un nuevo mecanismo que no cree privilegios, ni trate mejor a unos territorios que a otros.

Finalmente, ha animado a los socialistas a unirse al PP en su oposición al proceso soberanista que quiere abrir el Gobierno catalán. Y ha cerrado su discurso como lo había abierto: nadie podrá separar a Cataluña de España, y en todo caso tendrá al PP enfrente.