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Vuelve el "155 monedas de plata": el 'feo' de Gabriel Rufián a Santi Vila

El diputado de ERC le niega el saludo al exconsejero de Cultura y Empresa en el juicio del 'procés' en el Tribunal Supremo

28.02.2019 11:27 h.
3 min

Vuelve el "155 monedas de plata". La figura del señalamiento del que se aleja, del traidor. Gabriel Rufián, portavoz adjunto de ERC en el Congreso de Diputados, ha negado el saludo al exconseller de Cultura y Empresa, Santi Vila, tras declarar como testigo en el juicio del procés en el Tribunal Supremo.

El diputado republicano en las Cortes Generales no ha defraudado a los que esperaban alguno de sus espectáculos o shows públicos, que le han valido ser definido como el electo más maleducado de Europa. Al entrar y abandonar la sala por orden del presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, Rufián ha saludado a todos y cada uno de los 12 acusados por rebelión, sedición, malversación y desobediencia excepto a uno: Vila. El exconseller ha hecho ademán de saludarle, pero el histriónico diputado ha preferido no devolverle la muestra de cortesía.

Marchena no le pasa una

Antes de esta puesta en escena del polémico diputado en el Congreso, Rufián no ha podido colar más cuñas provocadoras, un elemento que le caracteriza. En respuesta a las preguntas de una defensa, ha subrayado que "me chirría muchísimo que se diga que aquello era un tumulto o una rebelión, porque yo fui a merendar allí. Me sorprende que a una rebelión vaya la gente a merendar". Ello le ha valido la primera reprobación del presidente de la sala. "Recuerde que comparece como testigo. Limítese a explicar lo que vio aquel día", le ha señalado.

También ha tocado la cara Marchena a Rufián cuando la abogada del Estado, Rosa Maria Seoane, le ha preguntado al electo si "era socio de la Assemblea Nacional Catalana (ANC)". "Sí, soy socio de la ANC, de la biblioteca de mi barrio y del videoclub", ha contestado el republicano, lo que no gustado a la presidencia y así se lo ha hecho saber.

Los radicales ven a Vila como un "traidor"

Los gestos de Rufián se enmarcan en una opinión de parte del independentismo ultramontano, que percibe a Santi Vila como un traidor o disidente con la causa secesionista por haber dimitido de su puesto como concejal de Empresa antes de que el expresidente Carles Puigdemont, declarara la independencia unilateral (DUI) el 27 de octubre de 2017. 

Quizá por ello, el diputado ha saludado a los exconsejeros Meritxell Borràs y Carles Mundó, sentados en el mismo banco que Vila, pero no al extitular de Empresa. Rufián había sido citado por la defensa del ex vicepresidente catalán de Empresa, Oriol Junqueras, que comanda Andreu van den Eynde.