Menú Buscar
Logo de los Grupos Autónomos de Acción Rápida (GAAR) y el corte de la autopista AP-7 por los CDR / FOTOMONTAJE CG

Los independentistas radicales crean los GAAR para "parar Cataluña"

Los secesionistas llaman a formar Grupos Autónomos de Acción Rápida para bloquear la autonomía el 21 de diciembre hasta "implementar la 'república'"

08.12.2018 23:45 h.
6 min

El procés independentista en Cataluña ha acuñado muchos nombres: CDR, ANC o GDR. Ahora, se le suma uno nuevo: los G.A.A.R. La marca fue lanzada ayer por las redes de comunicación vinculadas a los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR). ¿Su objetivo? "Parar Cataluña el 21 de diciembre --coincidiendo con la celebración de un Consejo de Ministros en Barcelona-- y hasta lograr la república".

En un manifiesto público divulgado ayer [Leer aquí], los G.A.A.R anunciaron que "son muchas las voces que pedían una huelga general y un paro de país. Ha llegado el momento y por ello nos organizamos y paramos el país de punta a punta". Según ellos, su organización está pensada "para no tener que recibir órdenes ni directrices de nadie, de modo que si cae algún grupo el resto seguirá efectuando sus acciones de forma independiente". Agregan que "los G.A.A.R. se pueden crear de forma autónoma y una sola persona puede formar un grupo".

Objetivo: infraestructuras

El mismo manifiesto detalla que apoyarán el llamado gran paro del próximo 21 de diciembre, cuando el independentismo radical quiere boicotear el Consejo de Ministros que el Gobierno celebrará en Barcelona. Lo harán, admiten sin ambages, mediante "acciones cortas" cuyo principal objetivo serán las principales vías de comunicación entre España y Francia, que tildan de "países vecinos". Sus métodos, aseguran, serán el "boicot y el sabotaje", centrado en "los turismos y las carreteras", las "vías de tren, Metro y Tram", las "zonas industriales", las "fuerzas del orden" y las "comunicaciones por cableado".

Corte de la autopista AP-7 por parte de los CDR / EFE

Corte de la autopista AP-7 por parte de los CDR / EFE

El vandalismo lo llevarán a cabo los G.A.A.R, sostienen, por medio de pequeños grupos "de gente que se conoce, de una misma población", la misma que, argumentan "se partió la cara hace un año", en referencia a la intervención policial para desactivar el referéndum ilegal de independencia del 1 de octubre en Cataluña. Juntos, de forma "autónoma y autoorganizada", harán "acciones para lograr parar el territorio". Aunque recalcan que no utilizarán la "violencia contra personas físicas o bienes privados", subrayan que sus acciones "cesarán solo cuando sea implementada la república" en Cataluña.

La mayor autopista de Cataluña, cortada

Cualquiera que sean las amenazas de los G.A.A.R., lo cierto es que las actuales marcas del independentismo más radical han dado esta semana buena muestra de su hostilidad. Los autodenominados CDR cortaron ayer durante más de quince horas la AP-7, la Autopista del Mediterráneo, a la altura de L'Ampolla (Tarragona). Utilizaron ramas de árbol, neumáticos rociados con gasolina, bidones de fuel, cadenas y guardarraíles arrancados de cuajo. A mediodía decretaron en asamblea que su acción sería "indefinida". Se levantó sobre las 22:00 horas. Los Mossos d'Esquadra desviaron el tráfico de la vía rápida por la N-340 para evitar el colapso circulatorio durante todo el día, pero aún así se registraron hasta cuatro kilómetros de retenciones. La arteria circulatoria se resintió también de los cortes de carretera de los chalecos amarillos en Le Perthus (Francia).

Imagen de un CDR en el corte de la autopista AP-7 en L'Ampolla (Tarragona) / TWITTER

Un miembro de los CDR cortando la autopista AP-7 / TWITTER

El sábado negro en la mayor autopista de Cataluña, clave para el transporte de mercancías y personas, llegó tras una jornada de graves incidentes el jueves, Día de la Constitución. Grupos de antifascistas, apoyados por los CDR y la CUP, trataron de asediar una concentración por la Carta Magna convocada por PP, Vox y Centro Izquierda de España en Girona. Se enfrentaron a los Mossos d'Esquadra, con un balance de un detenido, doce agentes lesionados y un manifestante herido grave. Horas después, los radicales arremetieron contra un acto de Vox en el municipio barcelonés. De nuevo hubo graves disturbios, que se saldaron con dos detenidos.

Las algaradas callejeras derivaron en una crisis política. El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, exigió a su consejero de Interior, Miquel Buch, "cambios" en el departamento, en línea con las demandas de la CUP y la ANC tras las cargas. Ello sublevó a los sindicatos de Mossos y a la oposición, que pidieron respeto para el cuerpo y la destitución de Buch, respectivamente.

¿Quiere hacer un comentario?
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información