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El presidente francés, Emmanuel Macron, se dirige en televisión a los ciudadanos para explicar la nueva reclusión social / TF1

Francia y Alemania marcan el camino europeo con una nueva reclusión social

Macron se dirige a los franceses para anunciar el cierre del país a partir de ese viernes, y de forma similar a lo que ocurrió en marzo

6 min

Francia y Alemania marcarán el camino del conjunto de la Unión Europea en los próximos meses con una nueva reclusión social con el objetivo de bajar de forma sustancial los contagios por Covid. La cancillera Angela Merkel ha admitido que resulta imposible averiguar la trazabilidad del 75% de los nuevos infectados y ha tomado medidas para restringir al máximo la movilidad, con el cierre, coordinado con los gobiernos de los länder, de bares y restaurantes y de la oferta cultural y el deporte aficionado en los espacios cerrados, con la esperanza de no cerrar, por ahora, la actividad escolar y el comercio. En el caso de Francia el presidente Macron se ha dirigido a los franceses por televisión para anunciar el cierre del país a partir de este mismo viernes, preservando los desplazamientos por trabajo y para el ejercicio físico, tras unos datos que se consideran intolerables: 500 muertos en las últimas 24 horas

En el caso de Francia, las escuelas estarán abiertas, se optará por el teletrabajo, todo lo que se pueda, y se permitirá las visitas a las residencias de mayores. El país no se cierra al exterior, pero sí en el interior, con la imposibilidad de desplazamientos regionales.

Es una nueva reclusión social, similar a la que se vivió en marzo y después de comprobar cómo se ha disparado el número de contagios en la mayoría de países europeos, lo que ha llevado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen a constatar que los próximos meses serán muy duros para el conjunto de la Unión Europea.

Camino para España

Esas decisiones son las que pueden marcar también el paso que podría dar el Gobierno español y los gobiernos autonómicos, con la posibilidad de que el Govern de la Generalitat orden un cierre perimetral, que es el margen de maniobra del que dispone con el estado de alarma decretado por el Ejecutivo español.

La presidenta de Alemania, Angela Merkel / EP
La presidenta de Alemania, Angela Merkel / EP

En el caso de Alemania, con el objetivo de limitar al máximo los contactos sociales y las reuniones, las restricciones entrarán en vigor el próximo lunes, 2 de noviembre. Lo que se pretende, en palabras de Angela Merkel, es “evitar una emergencia sanitaria nacional”.

Preparar el terreno para el cierre

A pesar de que Alemania, precisamente, se ha comportado como uno de los países que mejor ha gestionado la pandemia, en las últimas semanas se han disparado los contagios. Merkel ha admitido que, de hecho, en la “última semana”, se han “duplicado”, y que ello obliga a tomar medidas drásticas.

Pedro Sánchez en el Congreso / EFE
Pedro Sánchez en el Congreso / EFE

El presidente francés, Emmanuel Macron, se ha dirigido a los ciudadanos esta misma noche para explicar las nuevas restricciones, que se asemejarán mucho a lo que ocurrió en la pasada primavera. Tanto Francia como Alemania, y a diferencia de lo que ocurrió en España, sí tienen previsto ofrecer más libertad de movimientos a aquellos ciudadanos que quieran practicar deporte en los espacios abiertos.

Macron ha ido preparando el terreno, con distintas reuniones del gobierno francés y con el primer ministro, Jean Castex, quien, a su vez, se entrevistó con las fuerzas políticas parlamentarias, con asociaciones de alcaldes y con los interlocutores sociales. Las nuevas medidas llegan después de decretar, hace dos semanas, un toque de queda que ha afectado a dos tercios de la población y que, de hecho, no ha obtenido los resultados esperados.

Protección a jóvenes y mayores

Las medidas, que detallá el gobierno francés este jueves, prevén la reclusión social, con la imposiblidad de desplazamientos regionales y con un plan que incluye ayudas sociales y salarios para los afectados que serán parecidos a lo que ya ocurrió en la pasada primavera. El objetivo es reducir "significativamente" los contagios, con el peligro que hay en estos momentos de afectar hasta "400.000 ciudadanos", que podrían sufrir graves consecuencias. Según Macron la disyuntiva es la de elegir ahora "entre atender un accidentado en la carretera o a un infectado por el Covid". 

Con un mensaje patriótico, con la idea de "permanecer unidos", Macron ha insistido en que no queda otra medida, ya que no considera que se pueda "recluir" sólo a los afectados o a la población de mayor riesgo. El 85% de los que fallecen en estos momentos en Francia, como ha indicado Macron, tienen más de 70 años. Pero se debe proteger a la población "más joven, y también a los cuidadores, que lo pasan muy mal". 

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