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Partidarios de Erdogan toman un tanque de los militares sublevados en Estambul.

Fracasa el intento de golpe de Estado militar en Turquía

Tras varias horas de confusión, el Gobierno y la población civil logran frenar a los sublevados, y la figura de Erdogan sale reforzada

Redacción
3 min

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha asegurado que el intento de golpe de Estado militar de este viernes en Turquía ha fracasado. Así lo ha anunciado bien avanzada la madrugada del sábado, tras ser recibido por una multitud a su llegada a Estambul, después de aterrizar en el aeropuerto internacional de Ataturk en torno a las 2.30 (hora peninsular española), procedente de la localidad turca de Bodrum, donde se encontraba de vacaciones.

Erdogan --islamista moderado-- ha calificado el intento de golpe de Estado de "acto de traición" y ha apuntado al influyente clérigo Fetullah Gülen como instigador del mismo. Además, ha asegurado que los responsables de la rebelión "pagarán un alto precio" y que es necesario "un proceso de limpieza" en las Fuerzas Armadas.

Previamente, el primer ministro del país, Binali Yildirim, y el servicio nacional de inteligencia habían proclamado que el Gobierno ya había recuperado el control del país.

El ejército y la "democracia secular"

Todo empezó a última hora del viernes, cuando parte del ejército se sublevó para restaurar "la democracia secular", declarando la ley marcial. A partir de entonces, el caos se apoderó del país, especialmente de sus dos ciudades principales, Estambul y Ankara.

Durante varias horas las informaciones eran contradictorias. En algunos momentos parecía que el golpe estaba triunfando --así lo aseguraban los militares sublevados y parecía confirmarlo su presencia en lugares estratégicos del país-- mientras que el primer ministro lo negaba.

Erdogan llama a la población

En mitad de la confusión, Erdogan, entonces en paradero desconocido, hizo un llamamiento --desde un teléfono móvil-- al pueblo turco para enfrentarse a los golpistas. Buena parte de la población tomó las calles --incluidos algunos de los puntos más simbólicos del país, como la plaza Taksim de Estambul-- y se produjeron múltiples enfrentamientos.

Esos choques habrían incluido, entre otros, el bombardeo del Parlamento nacional --en Ankara--, enfrentamientos armados en el aeropuerto de Estambul, disparos desde helicópteros a la población civil, el derribo de un helicóptero a manos de un avión de combate y el asesinato de 17 policías y medio centenar de civiles y militares, entre ellos, un general golpista.

Apoyo internacional a Erdogan

A lo largo de la noche, Erdogan fue recibiendo mensajes de apoyo por parte de la comunidad internacional, empezando por EEUU. También los partidos de la oposición se posicionaron a su lado.

Con el conflicto ya decantado a favor del Gobierno turco, y mientras los militares sublevados se iban retirando de las calles, se difundieron imágenes de soldados deponiendo las armas y siendo detenidos por la población civil.

El Gobierno turco asegura que la situación está totalmente controlada, aunque siguen reportándose informaciones sobre explosiones y enfrentamientos en diversos puntos del país.