Menú Buscar

Forcadell: “Ningún tribunal puede impedir el debate de la independencia en el Parlament”

La presidenta de la Cámara catalana ha invocado la inviolabilidad parlamentaria ante la juez y ha acusado al Estado de utilizar el poder judicial para censurar la libertad de expresión

3 min

La presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, ha invocado ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) la inviolabilidad parlamentaria como garantía del derecho a la libertad política. “En un Estado democrático, esto nunca debió suceder”, ha dicho en rueda de prensa en relación a su declaración judicial, que no ha durado ni una hora pues la compareciente solo ha contestado a las 25 preguntas de su abogado

Según Forcadell, la inviolabilidad parlamentaria “es una garantía para la libertad de expresión” y ha negado que la resolución del Tribunal Constitucional prohibiera el debate sobre la independencia de Cataluña.

Ataque antidemocrático

Forcadell, imputada por la votación y posterior aprobación de los trabajos de la Comisión sobre el Proceso Constituyente el pasado mes de julio, ha agradecido las muestras de apoyo en general y, en particular, las que denuncian “la grave deriva judicializadora del Estado español y los ataques antidemocráticos en pleno siglo XXI en Europa”

“Lo que está en juego --ha añadido-- es la democracia, hoy no se ataca solo a la presidenta del Parlament, se ataca a la institución y a su esencia, al debate y la palabra”.

Considera que su declaración ante el juez como imputada por los delitos de prevaricación y desobediencia es “inconcebible en un Estado realmente democrático, nunca debió suceder. No porque estemos por encima de la ley, sino porque no se pueden prohibir el debate de las ideas”. Y aunque ni ha querido valorar la posibilidad de su inhabilitación “es inconcebible en un estado de derecho”.

Soberanía popular

Ha afirmado que “los representantes políticos deben poder hablar de todo en la sede de la soberanía popular. He explicado ante la juez que actué correctamente, no me debo esconder de nada. Ningún tribunal puede impedir que en el Parlamento se debate sobre la independencia de Cataluña”.

Ha explicado que actuó “acorde con mis funciones como presidenta y en defensa de la libertad de expresión. Mi actuación fue legal. Actuar de forma diferente, hubiera supuesto vulnerar el derecho a la libertad de expresión y a la libertad de los diputados”.

Ha acusado al poder ejecutivo del Estado de “utilizar el poder judicial para impedir el debate parlamentario” pues “ningún tribunal puede pedir al Parlament que actúe como censor. Si abrimos la puerta a la censura, ya no la podremos cerrar. Continuaremos defendiendo la soberanía del Parlamento catalán. Es la hora de la política, no de los tribunales”.