Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
La escuela Turó del Drac de Canet de Mar con una pintada contra de la aplicación del 25% de castellano que ha derivado en una denuncia de Ciudadanos por prevaricación / EUROPA PRESS

Las familias que se oponen al bilingüismo en la escuela de Canet se personarán en la causa del 25%

El TSJC admite como parte codemandada a los padres del colegio Turó del Drac que defienden la inmersión lingüística obligatoria monolingüe en catalán en el centro

Gerard Mateo
3 min

La treintena de familias que se oponen al bilingüismo en la Escuela Turó del Drac de Canet de Mar (Barcelona) se personarán en la causa contra el 25% de clases en castellano que fijó la justicia para ese centro después de la reclamación de unos padres.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha admitido como parte codemandada a los defensores de la inmersión obligatoria monolingüe en catalán; es decir, autoriza a los padres que se oponen a la educación bilingüe a unirse a la causa judicial, como reclamaban.

Amenazas y boicot

El caso parte de una familia con un hijo en esa escuela que llevó a los tribunales la inmersión lingüística para solicitar que la mitad de las clases (50%) se impartieran en castellano. La justicia, sin embargo, fijó el límite en un 25%, y la situación derivó en una campaña de acoso a los solicitantes, con llamados incluso a apedrear su casa o a boicotear su comercio, así como la defensa a ultranza del Govern al modelo educativo.

Después de ello, 28 de las 49 familias de P5 --el curso del menor cuya familia ha solicitado el bilingüismo-- se unieron al sentirse "interpeladas" por la decisión del TSJC y, representadas por el exdiputado de la CUP Benet Salellas, acudieron a los tribunales para revocar ese 25% en castellano --es decir, recuperar la inmersión 100% en catalán-- y personarse en la causa.

Se sienten agraviados

Salellas dejó caer que al TSJC "ya le va bien" que las familias no estén representadas porque, así, el debate "se produce entre la familia denunciante y la consejería [de Educación]", aunque, en sus palabras, los padres proinmersión "sufren las consecuencias de la decisión judicial". No obstante, la justicia acepta que se personen en la causa.

La representante de estas familias, Helena Díaz, añadió que el fin de la inmersión 100% en catalán "supone un agravio a los derechos educativos y lingüísticos" de los hijos e impacta en la "igualdad de oportunidades del alumnado". Y exigió al Govern que blinde la inmersión y la escuela catalana.