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El diputado de la CUP en el Parlament, Carles Riera / EP

Las exigencias de la CUP a Aragonès: confrontación y políticas de izquierdas

Los antisistema, que nunca han formado parte del Govern, a pesar de haber sido determinantes en la designación de presidentes independentistas, no descartan asumir la consejería de Interior

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La CUP será la primera fuerza política con la que ERC negociará la formación de gobierno. Y estas son sus exigencias: confrontación con el Estado y políticas de izquierdas. Sobre el primer postulado, hay consenso con Junts per Catalunya, pero no con los republicanos, que se habían apartado hasta ahora de ese desafío. Respecto al modelo de país, hay coincidencias con Pere Aragonès, pero la transversalidad de JxCat, con candidatos ultraliberales, complica la entente. En cuanto al reparto de cargos, los antisistema --que nunca han formado parte del Govern, a pesar de haber sido determinantes en la designación de presidentes independentistas-- no descartan nada, incluida la consejería de Interior.

El número dos de la CUP a las elecciones, Carles Riera, ha asegurado hoy que están dispuestos a asumir responsabilidades en el Govern "si hay un giro a la izquierda y por el de ejercicio de la autodeterminación y la actuación soberana de las instituciones". "Asumiremos todas las responsabilidades que sean necesarias siempre que se trate de avanzar en estos objetivos. En una legislatura autonomista y fracasada, desde el punto de vista de la respuesta a la crisis económica y social como hubo en la pasada, no estaremos", ha advertido en una entrevista en Catalunya Ràdio.

Negociaciones con ERC

A la espera de reunirse pronto con ERC para empezar las negociaciones, ha defendido que la legislatura que empezará debe ser "de confrontación democrática con el Estado, y debe llevar a un giro a la izquierda" en las políticas que considera que deben adoptarse para superar la crisis derivada de la pandemia y en la estrategia independentista. Todo ello tras recalcar, según Riera, que aún no han decidido si estarán en la oposición, si darán apoyo al Govern desde fuera o si decidirán entrar, y que la decisión la tomarán según se enfoque la próxima legislatura.

Otro de los ejes que pondrán sobre la mesa en la negociación con ERC es la necesidad de que el Govern "no sea partícipe de la represión, con lo que escenas como la de Lleida, donde se ha detenido a Pablo Hasél, no deben repetirse, y debe haber marcha atrás en las acusaciones particulares de la Generalitat contra militantes independentistas y antifascistas".

Control de los Mossos

"La Generalitat, y por tanto los Mossos d'Esquadra, deben dejar de ser un cuerpo de represión política. Esto va vinculado a un cambio del modelo de seguridad del país, en el que los mossos estén al servicio de la defensa de los derechos sociales, civiles y humanos", ha señalado.

Al preguntársele si aceptarían dirigir el Departamento de Interior, Riera considera que es pronto para hablar de ello, pero ha apuntado: "Cuando digo que no tenemos límites a la hora de asumir responsabilidades y de que la represión no sea un límite, lo digo sinceramente". "Pero nuestra asunción de responsabilidades será más fácil en función de los objetivos del Govern en esta legislatura", ha zanjado.