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Dos agentes de la policía portuaria custodian el Edificio Este del World Trade Center / CG

(Presunta) corrupción junto al mar en Barcelona

Estupefacción y sorpresa en el Puerto por la detención de su presidente, Sixte Cambra

3 min

La detención del presidente del Puerto de Barcelona, Sixte Cambra, ha causado estupefacción en la empresa pública este jueves. El arresto del directivo, ordenado por la Fiscalía Anticorrupción en el marco de la investigación de la trama del supuesto pago de comisiones a la antigua Convergencia Democrática, ha alterado la normalidad del World Trade Center (WTC), donde la compañía tiene la sede. 

"Entré a trabajar a las ocho de la mañana como siempre. No había nadie. Después, a las nueve, he leído la alerta de la operación en un diario digital y ha empezado la locura", ha explicado a Crónica Global un trabajador.

(Presunta) corrupción junto al mar

La locura que menciona el empleado del parque empresarial ha sido la entrada del fiscal anticorrupción, Fernando Bermejo, a las nueve de la mañana, acompañado de una comitiva policial y judicial formada por 15 personas.

Bermejo ha salido dos horas después ante una gran expectación. Los turistas --el WTC alberga un hotel de cinco estrellas gran lujo, el Eurostars Grand Marina-- hacían fotos del grupete, que ha salido entre una nutrida nube de periodistas.

Alguien ha arrojado una botella de agua al fiscal --ha fallado-- y ha gritado corrupto cabrón, confundiéndole con Cambra. La primera salida ha terminado sin incidentes de importancia.

"¿Qué famoso sale?"

Algunos de los visitantes preguntaban qué famoso saldría del ala este del WTC, donde las dependencias del Puerto de Barcelona ocupan varias plantas. En el hotel Grand Marina han tenido que cerrar temporalmente el gimnasio público para evitar que los reporteros subieran a hacer fotos con sus teleobjetivos.

En el Bar Norte, situado junto al edificio, un trabajador se ha significado como inesperado abogado de Cambra. "Pero lo tendrán que juzgar antes, ¿no?", ha defendido.

Otro empleado del hub empresarial, que presume de 130.000 metros cuadrados de oficinas, ha sido más tajante. "Ya era hora. Siempre hubo algo raro", ha apostillado junto a la veintena de periodistas apostados.