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La presidenta de la Cámara catalana, Laura Borràs (d), conversa con la secretaria general del Parlament, Esther Andreu (i) / EFE

Esther Andreu alega que se inhibió "verbalmente" en la selección de su hijo como ujier del Parlament

La secretaria general de la Cámara no informó a la Mesa de que su familiar se había inscrito en la convocatoria para constituir una bolsa de interinos

4 min

La secretaria general del Parlament catalán, Esther Andreu, ha asegurado ante la Mesa que en su día manifestó "verbalmente" a otros funcionarios de la Cámara que se inhibía en el proceso de selección en el que concurría su hijo --que acaba de ganar una plaza interina de ujier-- para evitar un conflicto de intereses.

Después de que tanto la presidenta del Parlament, Laura Borràs (JxCat), como el resto de grupos le hayan pedido explicaciones, la máxima responsable de la administración parlamentaria ha justificado en la reunión de este martes de la Mesa por qué no informó a este órgano de que su hijo se había inscrito en la convocatoria para constituir una bolsa de ujieres interinos.

Posible conflicto de intereses

En un escrito que ha remitido a los integrantes de la Mesa, al que ha tenido acceso Efe, Andreu asegura que desde el primer momento manifestó a la dirección de Gobierno Interior que se "inhibía de participar en el proceso selectivo, tanto en lo que respecta a la redacción de las bases como en la selección de los candidatos".

Lo hizo, explica, "dada la carga de trabajo y la posibilidad de que en un futuro hubiera un conflicto de intereses", aunque no consideró "pertinente" trasladar esta decisión a la Mesa para preservar el derecho "al honor, a la intimidad personal y familiar, y a la propia imagen" de su hijo.

Dudas sobre el proceso

Para corroborar su versión, la secretaria general también ha aportado un informe del departamento de recursos humanos del Parlament sobre este caso.

En dicho informe se indica que el expediente del proceso de selección corrobora que Andreu no participó en el proceso, aunque evidencia algunas lagunas sobre cómo se tomaron las decisiones.

En este sentido, indica que no hay ningún documento que acredite cómo fueron elegidos los miembros del tribunal evaluador en ausencia de un documento de delegación que dé cumplimiento a las bases de la convocatoria, que establecen que uno de los integrantes del organismo calificador será la secretaria general o la persona en quien ella delegue.

Tampoco se concreta cómo se designó a la persona que relevó al letrado Ferran Domínguez en dicho tribunal cuando este abandonó la institución parlamentaria en pleno proceso.

Borràs mantiene su confianza en ella

Fuentes parlamentarias consultadas por Efe consideran que Andreu debería haber dado cuenta a la Mesa de por qué se estaba actuando de forma diferente a lo que establecían las bases de la convocatoria, más allá del conflicto "ético" que puede suponer que quien dirige una administración no informe de que un familiar suyo aspira a un puesto en la misma.

Otras fuentes recuerdan que, aunque los Estatutos de Régimen y Gobierno Interiores del Parlament solo contemplen el deber de abstenerse en estos casos, la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público --que es una ley básica de ámbito estatal-- añade el deber de informar.

Con todo, los partidos se han dado hasta la semana que viene para analizar todos los argumentos aportados por la secretaria general antes de decidir si le piden responsabilidades.

Por su parte, la presidenta del Parlament, Laura Borràs, mantiene por ahora la confianza en Andreu.