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El presidente de ERC, Oriol Junqueras (i), flanqueado por el de JxCat, Carles Puigdemont, durante una rueda de prensa en el Parlamento Europeo / EFE

ERC capea la presión de Junts para romper con el Gobierno

Aragonès y Junqueras reclaman a Sánchez una investigación por el presunto espionaje pero evitan quemar todos los puentes de diálogo pese a las exigencias de Puigdemont

6 min

El supuesto espionaje a dirigentes y activistas independentistas a través del programa Pegasus ha colocado en una situación delicada a ERC. JxCat ha aprovechado la ocasión para redoblar la presión sobre sus socios en el Govern y exigirles la ruptura total e inmediata de relaciones con el Gobierno de Sánchez. Sin embargo, los republicanos han aguantado el primer embate, a pesar de que ambas formaciones apuntan al Estado como responsable de los presuntos pinchazos a una sesentena de móviles.

Lejos de asumir las demandas de JxCat, ERC se ha limitado a reclamar transparencia al Gobierno mediante la apertura de una investigación y le ha instado a asumir responsabilidades, pero ha rechazado interrumpir completamente los contactos con el Ejecutivo español.

JxCat exige a ERC dejar la mesa de diálogo

En una comparecencia conjunta en el Parlamento Europeo en Bruselas (Bélgica), los líderes de JxCat y ERC, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, respectivamente, han mostrado sus diferencias sobre cómo afrontar este escenario.

Puigdemont ha insistido en que este “espionaje masivo” debe conllevar “consecuencias políticas” inmediatas, en el sentido de que “es evidente que no hay diálogo”, por lo que “no se entendería que después de este escándalo las cosas siguieran igual y se continuase confiando en Gobierno que forma parte de una trama criminal”. El expresidente incidía de esta forma en la necesidad de que ERC abandone la mesa de diálogo con el Gobierno y deje de ofrecerle apoyo en el Congreso.

Junqueras: “No regalaremos la bandera del diálogo”

Junqueras, en cambio, no ha dudado en matizar a Puigdemont y, aunque ha sido muy crítico con el presunto espionaje, se ha mostrado favorable a mantener abierta la vía del diálogo con el Gobierno. Y lo ha justificado con el argumento de que el Estado español “no se merece” enarbolar en solitario la bandera del diálogo. “No se la regalaremos en ningún caso”, ha subrayado.

Según el presidente de ERC, el independentismo debe seguir en la mesa de diálogo para “acumular capital político” con el que “convencer a la comunidad internacional”.

Aragonès: “Recuperar la normalidad con el Gobierno”

El presidente de la Generalitat se ha posicionado de forma similar. En una rueda de prensa, Pere Aragonès (ERC) ha evitado hablar de ruptura de las relaciones con el Gobierno, y ha insistido en que lo ocurrido “puede tener importantes consecuencias de manera inmediata” hasta “recuperar la normalidad de las relaciones políticas con el Estado”.

Para recuperar esa normalidad, Aragonès ha exigido al Ejecutivo de Pedro Sánchez que dé explicaciones públicas, haga un ejercicio de transparencia abriendo una investigación interna con supervisión independiente y, tras conocerse los resultados, asuma todas las responsabilidades políticas y penales. “Queremos aclarar quién nos ha espiado, por qué y quién lo ha autorizado”, ha señalado Aragonès.

La interlocución técnica y los Juegos, en pie

Preguntado reiteradamente sobre si daba por finiquitada la mesa de diálogo, Aragonès ha respondido que “la confianza está dañada” y que “corresponde al Gobierno español restablecerla”. “La pelota está en el tejado del Estado”, ha insistido el presidente autonómico, aunque también ha asegurado que “nunca renunciaremos al proceso negociación”.

Aragonès ha indicado que “la interlocución técnica entre gobiernos se mantendrá porque nosotros ponemos por delante de todo el interés de la ciudadanía de Cataluña”, así como las negociaciones para los Juegos Olímpicos de Invierno (“son dos cosas diferentes que no tienen nada que ver”, ha matizado), pero ha apuntado que la comisión bilateral Estado-Generalitat “quedará afectada”, al igual que su asistencia a la conferencia de presidentes autonómicos (“ya no iba antes, salvo en una ocasión puntual para evaluar las consecuencias de la Guerra en Ucrania”, ha recordado).

A la espera de un gesto del Gobierno

Fuentes del entorno de ERC han confirmado a Crónica Global que la intención de la formación independentista es salvar la mesa de diálogo pese a las presiones de JxCat, pero también han advertido de que la situación se volverá difícilmente sostenible si no hay algún gesto relevante por parte del Gobierno, más allá de negar toda relación con el presunto espionaje.

Preguntada por esta cuestión, la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, ha señalado este martes que “se trata de materias clasificadas y de asuntos secretos” sobre los que no puede dar detalles porque se lo prohíbe la ley. Aunque ha asegurado que “aquí no se espía, no se intervienen conversaciones, no se intervienen informaciones si no es al amparo de la ley y del derecho y por tanto absoluta garantía con la que el Estado funciona”. Por ello, se ha mostrado convencida de que la mesa de diálogo sigue viva.