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El vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro (i) / EFE

ERC se ata a la ANC para impedir unas nuevas elecciones

Los republicanos reclaman a la asamblea que presione para buscar una salida a la candidatura de Puigdemont y evitar unos nuevos comicios

08.02.2018 00:00 h.
4 min

El escepticismo se mantiene. Esquerra Republicana se pone de perfil ante las propuestas del expresidente Carles Puigdemont para ser investido en dos fases, la primera en Bruselas y la segunda, en el Parlament. Pero los republicanos necesitan apoyo para impedir que el bloqueo acabe en unas nuevas elecciones y para ello se han atado a la ANC, la entidad soberanista que comienza a tener serias dudas sobre su nuevo papel. Esquerra reclama a la ANC que, “por interés de todo el soberanismo”, presione para que Junts per Catalunya sepa encontrar otro candidato e impedir, así, una nueva llamada a las urnas.

Es una tarea ardua. Pero los contactos y las reuniones se han prodigado en los últimos días. La entidad que dirige ahora Agustí Alcoberro –el presidente, Jordi Sànchez, sigue en prisión— se manifestó con claridad a favor de Puigdemont. Hasta tal punto que provocó el malestar y el enojo de la dirección de Esquerra en la concentración en Bruselas, con miles de independentistas, en el inicio de la campaña electoral del 21D.

Ruleta rusa

Se trató de una manifestación en toda regla a favor del candidato Puigdemont, de Junts per Catalunya, en detrimento de ERC, organizada, precisamente, por la ANC.

Ahora las cosas han cambiado. El independentismo mantiene serias dudas sobre qué debe hacer. Aunque Junts per Catalunya presiona, con la voluntad de provocar la repetición de las elecciones si Esquerra no asume que Puigdemont debe ser elegido, a riesgo de incurrir una vez más en la desobediencia en el Parlament, los republicanos han comenzado a ver en la ANC un cómplice que puede resultar vital: retirada de Puigdemont en el último momento, y se evita unos nuevos comicios que pueden resultar “una auténtica ruleta rusa”, según un miembro destacado del equipo de la dirección de ERC.

Forzar una lista única

De hecho, ese es el mensaje que difunde Sànchez desde la prisión, y al que se acoge como agua de mayo la dirección republicana. Y es que existe un temor cada vez más fundado. Junts per Catalunya desea repetir las elecciones, para forzar una lista única, y, en caso de que Esquerra no la acepte, intentar una victoria total con la que pueda negociar, después, con el Gobierno español, lo que incluye el propio futuro de Puigdemont.

Esas son las inquietudes en el seno del bloque independentista, muy dividido por las directrices que marca desde Bruselas el expresidente Puigdemont.

Elección simbólica

Por ello, la frialdad que ha causado Puigdemont en ERC y en la propia CUP es enorme. Puigdemont insiste en dos investiduras. En la primera, el acuerdo sería factible. Se trata de que la asamblea de cargos electos, una idea que surgió de la AMI (Asociación de Municipios por la Independencia), elija a Puigdemont como presidente en Bruselas. Sería una elección simbólica, pero con una gran carga política, como presidente en el exilio. Pero la otra idea del exmandatario catalán es ser elegido el 21 o 22 de febrero en el Parlament, y, en el último instante, dejar que sea otro candidato de Junts per Catalunya.

La tensión aumenta por momentos. Lo que desea Esquerra es que ahora la ANC, a través de manifiestos públicos, empuje en la misma dirección, y se haga lo posible para lograr un Govern que deje atrás el 155 de la Constitución, y se pueda recuperar el poder desde la Generalitat.