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Alfred Bosch, líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, y la concejal de su partido Trini Capdevila / CG

ERC trata de hacer campaña con el 155 en el Ayuntamiento de Barcelona

Los republicanos presentan un informe basado en suposiciones y condicionales

5 min

Barcelona, el consistorio y los vecinos en general, pierde calidad de vida desde la aplicación del artículo 155, ocurrida tras la declaración unilateral de independencia (DUI) del pasado 27 de octubre. Así es, por lo menos, para el líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Alfred Bosch.

Este miércoles ha presentado un informe sobre el supuesto impacto de la medida del Gobierno de Mariano Rajoy en la capital catalana y, de las 49 páginas que ocupa el estudio, solo cinco líneas se basan en una certeza: hay personas que deberían haber recibido la ayuda de la Renta Garantizada de Ciudadanía y todavía no la han percibido.

Sin datos

Todo lo demás es literatura. Bosch ha iniciado su intervención en la rueda de prensa matinal parafraseando a Sócrates: “Solo sabemos que no sabemos nada”. Se refería a que ni él ni su grupo tienen constancia de cómo se encuentran la mayoría de aspectos que afectan a la gestión de la ciudad y que supuestamente ha frenado el 155.

El campo de la salud, la educación, la cultura, la igualdad entre hombres y mujeres, la política de bienestar social, la ocupación, la seguridad, el urbanismo, la movilidad y las telecomunicaciones, entre otros, están prácticamente en parada técnica tras la medida del Estado español.

O lo están “o están en riesgo de”, según el propio dirigente republicano. Pero a preguntas de los medios en los que los periodistas solicitaban más información y, sobre todo, concreción, respondía pasando la pelota a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y a su equipo de gobierno.

Condicionales

“Además de informarse sobre las acciones que entran en riesgo, debería saber las que ya están en riesgo y la ciudad tendría que reaccionar ante eso”, ha dicho tras emplazar a los comunes a ponerse al frente del estudio sobre el impacto del 155. Pero el suyo se escribe, sobre todo, con el uso del condicional.

El control del Gobierno de España, señala el texto, “puede implicar una parada o retroceso en el ámbito de las políticas LGTBI”. Y recuerda que las políticas del PP suelen oponerse al reconocimiento de los derechos de las personas que forman este colectivo.

También “pone en interrogante la aportación de la Generalitat al Consorci d’Educació de Barcelona y su cumplimiento”, señala, junto a la cifra que aportan a la entidad educativa la Generalitat (71,8 millones de euros) y el ayuntamiento (69,3 millones).

Freno al urbanismo

La cultura catalana, según Bosch, está amenazada a través de sus entidades como el Auditori, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), el Teatre Lliure, el Palau de la Música Catalana y el Gran Teatre del Liceu. “La aportación de la Generalitat es fundamental para el desarrollo de buena parte de los equipamientos culturales de Barcelona. Su descenso a causa de una aplicación restrictiva y prolongada del 155 obligaría al ayuntamiento a hacer un esfuerzo difícilmente asumible, por no decir imposible”.

El republicano resalta, además, cómo se resienten el urbanismo, las infraestructuras y el territorio barcelonés o la movilidad por el mismo motivo. “Puede afectar a diferentes proyectos”, pero tampoco ha explicado cuáles. “Preguntad al gobierno, nosotros no lo sabemos y ellos tienen todos los datos”. Pero a modo de ejemplo ha citado el tranvía por la Diagonal, cuando ni siquiera es competencia del Ayuntamiento de Barcelona ni está aprobado el proyecto.

En materia de igualdad hombre-mujer ni siquiera se refiere al artículo 155, sino a la anulación por parte del Tribunal Constitucional (TC) de la Ley de igualdad efectiva de mujeres y hombres aprobada por el Parlamento catalán.