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El secretario general de JxCat, Jordi Sànchez (i) junto al candidato de ERC, Pere Aragonès (d), y la presidenta del Parlament, Laura Borràs (c) / EFE

Encuestas, propaganda y economía, claves en el acuerdo de ERC y JxCat

Los partidos independentistas buscan desesperadamente un relato sin vencedores ni vencidos en unas negociaciones que auguran una legislatura corta

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ERC y Junts per Catalunya buscan desesperadamente un relato sin vencedores ni vencidos. Esto es, que visualice un acuerdo de gobierno en el que todos ganan y nadie pierde. Pero la realidad es diferente y, a la espera de concreciones, es decir, de conocer el detalles de la estructura del nuevo Govern, se manifiesta. En este sentido, gestionar TV3 y la Corporación Catalana de Medios de Comunicación (CCMA), así como el área de Difusión --que decide la publicidad institucional y que han reclamado los neoconvergentes--, que es la forma que tiene el Ejecutivo catalán de controlar su propaganda, ha sido clave en las negociaciones, que el candidato Pere Aragonès y el secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, desencallaron este fin de semana.

También lo han sido las encuestas, tanto internas como las publicadas este fin de semana en dos diarios. Tal como publicó Crónica Global, Esquerra barajaba el previsible descenso de 4 o 5 diputados de JxCat si, finalmente, había repetición electoral. Una previsión apuntalada por los sondeos que sitúan a la formación republicana por encima de sus socios y que redoblaba la presión sobre los neoconvergentes.

Desglose de la Consejería de Economía

Igualmente intenso ha sido el abordaje de la futura Consejería de Economía, que en ese intercambio automático de departamentos pretendido por JxCat, correspondía a este partido. ERC pretendía desdoblarla para retener el control de los fondos europeos.

Como posibles novedades, algunas fuentes dan por hecho que JxCat se quedará con la consejería de Salud --Josep Maria Argimon, actual secretario general de Salud Pública, tiene todos los puntos para ser consejero--, mientras que la Consejería de Territorio podría seguir en manos de los neoconvergentes, aunque la parte de Sostenibilidad se agruparía con la Consejería de Acción Exterior, que asumiría las competencias medioambientales.

Educación, consejería por la que Junts nunca expresó demasiado interés, seguiría controlada por ERC.