Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Imagen de un grupo de jóvenes en las calles de Barcelona en protesta por la condena el rapero Pablo Hasel / EFE

Las elecciones catalanas, vistas a través del cliché

Salvador Illa también se sitúa en el centro de los análisis del 14F de fuera de Cataluña, aunque siempre se le ve desde la foto fija que hacen de él sus oponentes

5 min

El primer fin de semana de campaña electoral catalana confirma la impresión de los primeros días: no despiertan demasiado interés fuera de la autonomía, y cuando un político o un medio de Galicia o el País Vasco, los otros territorios históricos, se ocupa de ella es para tirar de cliché.

Es lo que ha hecho Alberto Núñez Feijóo, el presidente de la Xunta de Galicia, que trata de consolidar los éxitos de su visita a la Moncloa en una entrevista en La Voz de Galicia y aprovecha para insistir en que el Gobierno central se ha equivocado cambiando al ministro de Sanidad para que sea el candidato del PSC en la contienda.

La contradicción

La afirmación no deja de ser curiosa cuando se produce a renglón seguido de hacer un balance muy negativo del paso de Salvador Illa por el ministerio.

El político gallego recurre de nuevo al rumor y a las afirmaciones repetidas por otros políticos para echar en cara al PSC haberse opuesto al retraso de las elecciones. Y lo hace convencido de que él actuó muy correctamente al posponer tres meses los comicios gallegos el año pasado debido precisamente a la pandemia.

De la mano con Urkullu

Feijóo, que convocó para el mismo día de abril que su homólogo Iñigo Urkullu y que aplazó hasta el mismo día de julio que el vasco sin que jamás explicara la razón de esa coincidencia reiterada, pasa por alto que el estado de pandemia se declaró después de su convocatoria electoral y que tanto Galicia como el País Vasco tenían competencias para aplazar las urnas, cosa que no sucede en Cataluña, donde la Generalitat simplemente las desconvocó.

El político gallego insiste en que el PSC fue el único partido catalán que se opuso al aplazamiento de la convocatoria, que es el eslogan de los partidos que temen al llamado efecto Illa. Está más que publicado que, tras una primera negativa, Miquel Iceta propuso atrasar las elecciones, pero hacerlas antes de la Semana Santa, posible nuevo foco de otra ola de Covid. Incluso habló del 21 de marzo. La propagandista Pilar Rahola ha coincidido en ese punto con los socialistas catalanes en sus críticas a la incompetencia del equipo del vicepresidente en funciones de presidente de la Generalitat, el republicano Pere Aragonès.

'Ara' lo mira de lejos

La misma mirada de lejos aplica el diario Ara este domingo cuando se ocupa del 14F. También insiste en atribuir a los socialistas un deseo de aprovechar el efecto Illa cuando nadie sabía que sería candidato a la hora de oponerse al aplazamiento hasta el 30 de mayo “si las circunstancias lo permiten”, tal como rezaba el decreto anulado por la justicia. El diario del mundo EH Bildu asume todas posiciones del soberanismo catalán para hablar de los comicios, desde la información distorsionada en torno al intento de anulación del 14F a las posibilidades electorales del exministro de Sanidad.

Gara considera que Illa puede ganar, como hizo Ciudadanos en 2017, pero cree que le servirá lo mismo que le sirvió a los de Inés Arrimadas: para nada. Y llega a la extraña conclusión de que la influencia del exministro en la campaña ha consistido en obligar a que ERC cambiara de discurso porque su presencia favorece el discurso de JxCat de que el diálogo con Madrid --defendido por ERC-- no sirve. Por lo visto, el diálogo con el Gobierno central incluía el compromiso de que los socialistas presentaran a un candidato con pocas posibilidades electorales.

El diario incluye en su portada la manifestación de protesta por la condena del rapero Pablo Hasel, una decisión ilustrativa sobre su visión de la campaña electoral catalana.