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Miquel Iceta, en el Consell Nacional del PSC.

El PSC mantiene viva su propuesta de referéndum pese a las presiones de Susana Díaz

Dirigentes socialistas asumen que la presentación de la ponencia, que se debatirá en el congreso, ha sido inoportuna

María Jesús Cañizares
2 min

A pesar de la tormenta interna provocada, la propuesta de referéndum “a la canadiense” se mantiene viva hasta el congreso que el PSC celebrará en noviembre. Lo hará frente a las presiones de la baronesa Susana Díaz, contraria a cualquier ápice de hecho diferencial catalán, ejercidas, según ha podido saber Crónica Global, tras conocerse esa línea de trabajo planteada por los socialistas catalanes.

No obstante, dirigentes socialistas asumen que la presentación de la polémica ponencia ha sido inoportuna, como se pudo comprobar el pasado sábado en el Consejo Nacional del partido. “Fue uno de los más agitados que hemos vivido”, reconoce a este diario un miembro de la ejecutiva socialista.

Modelo del socialismo francés

En efecto, diversos dirigentes territoriales, especialmente los del Baix Llobregat, pusieron el grito en el cielo ante un referéndum pactado sobre el futuro de Cataluña, que el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, plantea como un plan B si fracasa la vía de la reforma constitucional defendida por los socialistas.

Hasta ahora, este tipo de ponencias marco eran planteadas en los congresos de renovación de PSC por la ejecutiva saliente, pero en esta ocasión, se decidió seguir el modelo que siguen los socialistas franceses, basado en elaborar una propuesta que la dirección no presenta como suya, sino como punto de partida para el debate.

Derecho a decidir

De hecho, la ejecutiva del PSC no fue informada del contenido de la misma. Las citadas fuentes reconocen, asimismo, que al presentar la ponencia, Iceta la hace implícitamente suya, pero insisten en que lo importante es que se debata en el futuro cónclave socialista.

Recuerdan, ante quienes se rasgan las vestiduras, que el PSC había llevado el derecho a decidir en su programa electoral. Pero está claro que cualquier intento de enfocar el proceso catalán desde esa perspectiva provoca un incendio, no solo interno, sino también entre los barones del PSOE.