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David Bonvehí, presidente del PDeCAT / EFE

El PDeCAT gana tiempo para confundir a Puigdemont

El partido exconvergente demora su lista al Congreso, mientras la Crida del 'expresident' vota si Jordi Sànchez puede ser el cabeza de lista

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Bronca asegurada, aunque se sepa el final. El PDeCAT trata de zafarse de Puigdemont, con su proyecto de la Crida y la designación particular de la lista de Junts per Catalunya al Congreso. Para la militancia y el electorado exconvergente es un suplicio. Pero no queda otra. El PDeCAT aplaza hasta el miércoles o jueves su consejo nacional, que deberá decidir los nombres que se presentan a esa lista de Junts per Catalunya, que decidirá, en último término, Carles Puigdemont. En paralelo, la Crida vota en las próximas horas si acepta que Jordi Sànchez encabece esa lista al Congreso.

La reunión del consejo nacional del PDeCAT del pasado jueves estuvo marcada por una enorme tensión. Las diferencias están claras. Mientras los diputados veteranos quieren dejar claro, al margen de los nombres, qué se quiere hacer en el Congreso, “política o un nuevo juego con las instituciones”, los fieles a Puigdemont, como Míriam Nogueras, consideran que “hacer política” es precisamente buscar un nuevo bloqueo en la política española, condicionando cualquier pacto con un gobierno español al reconocimiento del derecho de autodeterminación.

"Hacer política en el Congreso"

En ese debate, el presidente del partido, David Bonvehí, que se muestra impotente para conciliar todos los intereses, insiste en que preservará la identidad del PDeCAT. Mientras, la presidenta del consejo nacional del partido, Mercè Conesa, partidaria de “hacer política”, rechazó repetir la reunión este sábado, alegando a los plazos mínimos marcados por los estatutos. Será el miércoles, pasados, por lo menos, los cinco días correspondientes. Fuentes del partido señalan que Elsa Artadi quería que fuera este sábado, para constatar ya que será la número dos en el Ayuntamiento de Barcelona, con Neus Munté como número tres, que habría aceptado, finalmente, ese lugar en la lista. En la práctica, con Joaquim Forn como candidato, Artadi sería la que optaría a la alcaldía de forma efectiva, o a integrar el equipo de gobierno si se produce un acuerdo con Esquerra Republicana, algo que los republicanos no ven nada claro.

Carles Puigdemont, expresidente del Govern, en una imagen de archivo / EFE

Carles Puigdemont

En ese mundo posconvergente se han desatado los nervios. Esquerra va ganando la partida. Y ya ha elegido a Oriol Junqueras como cabeza de lista al Congreso, y también  a las elecciones europeas. En cambio, el PDeCAT y la Crida siguen sin acordar nada, ni para las elecciones generales ni para los comicios al Parlamento europeo.

Votación en la Crida

El partido de Puigdemont ha renunciado a presentar candidaturas propias. En parte porque la marca Junts per Catalunya la tiene registrada el PDeCAT, y también porque ha considerado que es mejor colocar a sus principales dirigentes en esas listas. A lo largo de este sábado, los militantes deberán votar sobre Jordi Sànchez: “¿Consideras oportuno que Jordi Sànchez encabece la candidatura de Junts per Catalunya por la circunscripción de Barcelona al Congreso?”.

Presentado por Artur Mas, que trata de mediar para que el PDeCAT no acabe totalmente colonizado por los hombres y mujeres de Puigdemont, David Bonvehí pronunció una conferencia este viernes. Insistió en que el partido mantendrá su perfil, pero que “será generoso”. Un eufemismo para decir que aceptará a los enviados por el expresidente.

Imagen de Jordi Sànchez, preso independentista investigado por presunta sedición / EFE

Jordi Sànchez

Presos en las candidaturas

Como se veía venir el conflicto, el PDeCAT ofreció sus nombres para las diferentes circunscripciones a las generales, que ahora siguen presos y juzgados por el 1-O. Se trata de Sànchez, por Barcelona, Josep Rull, por Tarragona y Jordi Turull por Lleida. Mientras que por Girona podría ser Sergi Miquel, diputado en el Congreso, que proviene de la JNC, y que ha navegado entre los intereses de Puigdemont y Nogueras y las directrices de los veteranos Carles Campuzano, Jordi Xuclà y Ferran Bel, a quienes Puigdemont quiere vetar.

Todo dependerá, sin embargo, de Puigdemont, que manda y que quiere tener en Madrid a fieles absolutos, como la propia Nogueras o Eduard Pujol, el actual portavoz adjunto del grupo parlamentario de Junts per Catalunya en el Parlament. El PDeCAT, en todo caso, intenta aplazar las cosas. Uno fracaso electoral podría ser, de hecho, el inicio de una nueva etapa para marcar diferencias con el maximalismo del expresidente y de sus fieles.